Entre la tierra y el cielo.
Debo haber pasado mucho tiempo practicando el como reconocer los sueños, no es una tarea fácil poder tomar conciencia en ellos y también descubrí que el tiempo que uno permanece dormido una vez descubres que duermes es relativamente corto casi siempre. Así que al reconocer el sueño dispongo de poco tiempo para practicar cualquier habilidad que quiera dominar y si mal no recuerdo la primera fue volar.
Entre la tierra y el cielo.
Supongo has llegado a soñar con ese molesto tropezón donde sientes que vas a caer y despiertas del solo susto. Bueno, aprender a volar tiene esa desventaja. Podrás reconocer el sueño, pero la sensación de caer es real, el dolor al tocar el piso también lo es, al menos para la mente. Tal vez al despertar desaparezcan los moretones, fracturas y demás lesiones pero deja el susto y el pecho acelerado a mil.
La primera vez que hice el intento fue desde el balcón de mi casa, abajo, a no menos de dos metros estaba el techo de zinc donde vivía mi abuela. Obviamente pase de largo atravesando el zinc. Y la peor parte es que no desperté, así que el dolor se quedo conmigo aunque afortunadamente perdí conciencia del sueño y este cambio. En otra oportunidad que reconocí el sueño hice un nuevo intento desde el mismo lugar y en plena caída me desperté.
La vez que lo logré, no fue en el exterior, sino en mi habitación, el ultimo cuarto. Ya estaba cerca de los 20 años. Así que tarde bastante en lograrlo aunque en esta oportunidad probé algo diferente. Antes solo me arrojaba al vació, no sabía que debía esperar o que debía hacer, pero en esta oportunidad fue casi por instinto. Algo en mi habitación no concordaba con la realidad, su tamaño era mayor y había una puerta donde solo hay una pared, sentía que dentro de mi fluía una energía diferente, tal vez motivo de un sueño anterior donde termine de dejar el temor atrás (Ya luego les hablaré de eso).
En muchas oportunidades, al acostarme a dormir sentía como caía en un vació, pero caía lentamente hasta ser devorado por la oscuridad y abordado por los sueños. Esta sensación es la que recree en mi mente, todo era un vació acuoso, yo no caería, mi cuerpo sería ligero, "ligero como una pluma" me dije, "tan ligero como una pluma". Me incline un poco al frente y estire los brazos, con un ligero movimiento del pie me impulse hacia arriba y ahí estaba, flotando en el aire. Caí lentamente, así que me volví a impulsar y esta vez di un giro y me pare en el techo. Ahora la gravedad estaba en el. Me solté con la mente y quede en el aire, en el cuarto flotando y vi hacia la puerta de mi cuarto que daba al balcón, ya otro día vería que había tras la otra puerta pues, no era la primera vez que la veía.
Salí al balcón, me subí como ya muchas veces había hecho y me permití flotar. "Ligero como una pluma", apenas sentí flotaba use la barra de seguridad del balcón para impulsarme. Subí al cielo rápidamente viendo todo el barrio desde arriba y sentí esa sensación de vació en el estomago, si caigo me mato, pensé. Tal vez ya había olvidado que estaba soñando. Volé en dirección al mar caribe y el viento frío chocaba contra mi, no me permitía ver por donde iba. Ya el frío que sentía me empezaba a fastidiar.
"Estoy volando" me dije, "¡Estoy volando!" la segunda vez fue más un susto, olvide por completo como lo hacía y empece a caer como una piedra. Había llegado a un área desierta, solo arena mientras se veía el amanecer de fondo. Me estrelle y di varias vueltas antes de parar, sentí que trague arena, hasta que por fin me detuve.
Tosiendo la arena me volteo boca abajo pero me duelen horrible los brazos y piernas, pero estoy completo. Era solo un sueño, recordé. Acababa de aprender a volar, pero el aterrizaje sería otra cosa y debía tener cuidado si no quería que la grata experiencia terminara así siempre. Casi cansado y adolorido, no podía moverme así que me quede ahí, esperando despertar.
Las siguientes veces fue mucho más sencillo, dominar aquello me permitió conocer la forma de romper casi todas las barreras que me ponía la mente y esta conseguiría nuevas formas de aterrarme.
Fin. Entre la tierra y el cielo.
Entre la tierra y el cielo.
Supongo has llegado a soñar con ese molesto tropezón donde sientes que vas a caer y despiertas del solo susto. Bueno, aprender a volar tiene esa desventaja. Podrás reconocer el sueño, pero la sensación de caer es real, el dolor al tocar el piso también lo es, al menos para la mente. Tal vez al despertar desaparezcan los moretones, fracturas y demás lesiones pero deja el susto y el pecho acelerado a mil.
La primera vez que hice el intento fue desde el balcón de mi casa, abajo, a no menos de dos metros estaba el techo de zinc donde vivía mi abuela. Obviamente pase de largo atravesando el zinc. Y la peor parte es que no desperté, así que el dolor se quedo conmigo aunque afortunadamente perdí conciencia del sueño y este cambio. En otra oportunidad que reconocí el sueño hice un nuevo intento desde el mismo lugar y en plena caída me desperté.
La vez que lo logré, no fue en el exterior, sino en mi habitación, el ultimo cuarto. Ya estaba cerca de los 20 años. Así que tarde bastante en lograrlo aunque en esta oportunidad probé algo diferente. Antes solo me arrojaba al vació, no sabía que debía esperar o que debía hacer, pero en esta oportunidad fue casi por instinto. Algo en mi habitación no concordaba con la realidad, su tamaño era mayor y había una puerta donde solo hay una pared, sentía que dentro de mi fluía una energía diferente, tal vez motivo de un sueño anterior donde termine de dejar el temor atrás (Ya luego les hablaré de eso).
En muchas oportunidades, al acostarme a dormir sentía como caía en un vació, pero caía lentamente hasta ser devorado por la oscuridad y abordado por los sueños. Esta sensación es la que recree en mi mente, todo era un vació acuoso, yo no caería, mi cuerpo sería ligero, "ligero como una pluma" me dije, "tan ligero como una pluma". Me incline un poco al frente y estire los brazos, con un ligero movimiento del pie me impulse hacia arriba y ahí estaba, flotando en el aire. Caí lentamente, así que me volví a impulsar y esta vez di un giro y me pare en el techo. Ahora la gravedad estaba en el. Me solté con la mente y quede en el aire, en el cuarto flotando y vi hacia la puerta de mi cuarto que daba al balcón, ya otro día vería que había tras la otra puerta pues, no era la primera vez que la veía.
Salí al balcón, me subí como ya muchas veces había hecho y me permití flotar. "Ligero como una pluma", apenas sentí flotaba use la barra de seguridad del balcón para impulsarme. Subí al cielo rápidamente viendo todo el barrio desde arriba y sentí esa sensación de vació en el estomago, si caigo me mato, pensé. Tal vez ya había olvidado que estaba soñando. Volé en dirección al mar caribe y el viento frío chocaba contra mi, no me permitía ver por donde iba. Ya el frío que sentía me empezaba a fastidiar.
"Estoy volando" me dije, "¡Estoy volando!" la segunda vez fue más un susto, olvide por completo como lo hacía y empece a caer como una piedra. Había llegado a un área desierta, solo arena mientras se veía el amanecer de fondo. Me estrelle y di varias vueltas antes de parar, sentí que trague arena, hasta que por fin me detuve.
Tosiendo la arena me volteo boca abajo pero me duelen horrible los brazos y piernas, pero estoy completo. Era solo un sueño, recordé. Acababa de aprender a volar, pero el aterrizaje sería otra cosa y debía tener cuidado si no quería que la grata experiencia terminara así siempre. Casi cansado y adolorido, no podía moverme así que me quede ahí, esperando despertar.
Las siguientes veces fue mucho más sencillo, dominar aquello me permitió conocer la forma de romper casi todas las barreras que me ponía la mente y esta conseguiría nuevas formas de aterrarme.
Fin. Entre la tierra y el cielo.
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