De cazadores a presas. El lobo y la dama.
Aunque va en el mismo hilo del sueño anterior, me toca retroceder un par de años ya que siento que el siguiente sueño también esta relacionado. Esto ocurrió mientras ocurría una ruptura con mi novia, un poco dolido y molesto, el subconsciente no da tregua en su guerra y este se entro por mucho en la categoría de las peores pesadillas que he tenido en mi vida. Mi novia me contó que ella soñaba con una niña que decía que la protegería de todo, incluso de esa sombra malvada que la asechaba, mientras esa sombra le decía que ella le pertenecía y que ignorara a la niña pues no era lo que pretendía ser. Sueños repetitivos en los que sin duda no creo que ninguno de los dos hayan sido los buenos.
De cazadores a presas. El lobo y la dama.
Ya había caído la noche, me dormí tarde intentando no pensar. Han pasado cerca de dos semanas desde que rompí con mi novia y he ignorado todos sus mensajes hasta entonces. Me quedo por fin dormido en mi habitación, "el ultimo cuarto", a eso de las 11:30 de la noche. Duermo de lado, viendo hacia la pared. Le sentí a lo lejos, pero su reino estaba en las sombras, me despierto en mi sueño y siento que la oscuridad en el cuarto se ha profundizado anormalmente, impidiendo que la luz que se filtra desde el exterior entre, la luz de la luna se había amortiguado y el se había extendido, pero no en tamaño sino hacia las sombras.
Llego desde la lejanía, de algún lugar muy alejado, lo sabía en mi ser y su llegada fue rápida, en un segundo sentía su presencia muy lejos y al siguiente ya muy cerca de mi, justo a mis espaldas. Estaba lleno de ira, una furia contenida que ahora amenazaba con hacerme pedazos, entonces escuche el gruñir del lobo. Por la fuerza del gruñido, la dirección del aliento y el sonido, debía medir el metro y medio. Nunca había sentido un poder semejante y unas ansias de matar tan desenfrenadas, esa cosa quería hacerme pedazos, hacerme daño físico.
Es un sueño, pensé, esto no puede ser real. El lobo seguía gruñendo acercándose los últimos pasos así que intente voltearme en la cama, entonces sentí esa poder salir de el y aplastarme, inmovilizandome por completo. Habían pasado años desde que eso había funcionado en mi, pero el lobo lo había hecho sin escatimar en energía y esfuerzo. Ahora sentía que el aire se había vuelto muy pesado y respirar de por si no era fácil. Se abalanzó sobre mi y actué por puro instinto.
Copie su habilidad y arroje sobre el una presión espiritual del mismo nivel que el me había arrojado, no podía voltearme, pero sabía donde estaba por sus ansias de matarme. Así que centre en ese punto la presión y restringí sus movimientos por completo. Escuche un chillido como el de un perro cuando lo pisa un vehículo seguido de un gruñir lleno de pura ira, el incremento su presión sobre mí y yo la incremente sobre él. Si yo no podía moverme el tampoco lo haría, intente absorber su energía pero de alguna manera la había separado de la presión que ejercía sobre mí y note que al hacerlo se debilitaba mi control sobre la presión que ponía sobre él. Intento acercarse pero se lo impedí enseguida, ya no era una batalla para absorber o devorar, era una batalla de resistencia. Si yo fallaba estaba seguro que ese lobo me haría trizas.
Sentí que el tiempo pasaba lentamente, que no aguantaría más, pero el lobo no se debilitaba fácilmente y tampoco estaba dispuesto a rendirse. Se logró acercar un poco más a mi, gruñendo y mordiendo el aire intentando agarrar aunque fuera una parte de mi, garantizando con eso mi desconcentración en la barrera. Sentí que su energía no era ya tan grande como cuando llego, estaba usando una gran cantidad de energía en mantenerme aprisionado, pero ya estaba más cerca debía intentar absorber su energía y reforzar la presión que estaba poniendo sobre él. Pasaron dos horas en esta batalla de resistencia, ya había logrado acercarse mucho, lo sentía cerca de mi espalda, a milímetros y no podía alejarme, no podía mover ni un musculo.
A pesar de que había estado absorbiendo su energía para mantener la presión sobre el lobo este no parecía querer retroceder. Pero al final cedió, retrocedió poco a poco, gruñendo pero se sentía agotado, mi caso era exactamente el mismo. Sentí que se alejaba en la oscuridad y que la presión sobre mi disminuía hasta que le deje de sentir.
Me despierto por fin, realmente despierto, siento como si hubiera corrido por horas, estaba sudando. Vi la hora en mi celular, ya eran las 3:30 de la madrugada. "Maldito sueño" pensé - amanecería mas cansado de lo que me acosté. Me volteó en la cama, esta vez dormiría viendo hacia la puerta, me quede pensando un poco en ese sueño, nada me había asustado así en años y le había visto la cara a la muerte en la vida real muchas veces. Antes de darme cuenta ya me había quedado dormido.
Maldije dentro de mi, parece que el sueño no se había terminado, nuevamente sentí que la oscuridad llenaba el cuarto. Otra vez abrí los ojos, la oscuridad era intensa en el cuarto, no podía ver la puerta ni la ventana y en esa oscuridad sentí acercarse desde muy lejos a algo, con la misma ira y ganas de matar que el lobo, igual de rápido, pero mucho más fuerte. Vi la silueta de una mujer dibujarse en la oscuridad, un metro sesenta tal vez, era difícil precisar. Se acercaba a mi y vi en sus ojos un negro mayor a la oscuridad que la envolvía.
Nuevamente el instinto me dijo que no la dejara acercarse demasiado, apenas avanzo para estar a un metro y medio de mi y cuando extendió su mano le aplaste con todas mis fuerzas con la misma prisión espiritual que había aprendido del lobo. Pego un grito de furia mientras clavaba sus ojos en mi y caía de rodillas, al mismo tiempo arrojo su propia prisión sobre mí. Yo robaba su energía pero debía usarla completamente en ella para mantenerla aprisionada y eso requería mucha de esa energía, cada vez que aflojaba intentaba levantarse así que volvía a subir la fuerza de la presión espiritual.
En todo momento nuestras miradas no se separaron. Yo estaba sudando y ella esperaba que yo bajara la guardia y no quería averiguar para que. Sus ansias de matar no habían disminuido ni un poco, sabía que estaba furiosa pero no sabía si era por que había derrotado al lobo o por alguna otra razón. Sentí pasar el tiempo y las horas poco a poco. Estaba deseando que amaneciera pronto y si ella continuaba allí que al menos al alguien ir al cuarto a ver por que no me levantaba se alejara.
El tiempo es relativo, esa es una realidad, esas horas para mi fueron eternas hasta que por fin su energía se agoto y empezó a retroceder poco a poco hacia la oscuridad. Entonces se fue. La presión disminuyo sobre mi y logre moverme nuevamente cierro los ojos mientras respiro agitado.
Fin. De cazadores a presas. El lobo y la dama.
Me acerco al celular y son las 5:40 de la mañana, casi hora de levantarme. Maldije el sueño, estaba sudado y muy cansado. En este sueño no se en que momento me dormí ni en cual momento me desperté, pero la sensación de terror que me provocaron esos dos se quedo conmigo pues ambos escaparon, aunque ciertamente sentí que si tanto la bruja como el lobo se hubieran quedado un segundo más me hubieran derrotado.
De cazadores a presas. El lobo y la dama.
Ya había caído la noche, me dormí tarde intentando no pensar. Han pasado cerca de dos semanas desde que rompí con mi novia y he ignorado todos sus mensajes hasta entonces. Me quedo por fin dormido en mi habitación, "el ultimo cuarto", a eso de las 11:30 de la noche. Duermo de lado, viendo hacia la pared. Le sentí a lo lejos, pero su reino estaba en las sombras, me despierto en mi sueño y siento que la oscuridad en el cuarto se ha profundizado anormalmente, impidiendo que la luz que se filtra desde el exterior entre, la luz de la luna se había amortiguado y el se había extendido, pero no en tamaño sino hacia las sombras.
Llego desde la lejanía, de algún lugar muy alejado, lo sabía en mi ser y su llegada fue rápida, en un segundo sentía su presencia muy lejos y al siguiente ya muy cerca de mi, justo a mis espaldas. Estaba lleno de ira, una furia contenida que ahora amenazaba con hacerme pedazos, entonces escuche el gruñir del lobo. Por la fuerza del gruñido, la dirección del aliento y el sonido, debía medir el metro y medio. Nunca había sentido un poder semejante y unas ansias de matar tan desenfrenadas, esa cosa quería hacerme pedazos, hacerme daño físico.
Es un sueño, pensé, esto no puede ser real. El lobo seguía gruñendo acercándose los últimos pasos así que intente voltearme en la cama, entonces sentí esa poder salir de el y aplastarme, inmovilizandome por completo. Habían pasado años desde que eso había funcionado en mi, pero el lobo lo había hecho sin escatimar en energía y esfuerzo. Ahora sentía que el aire se había vuelto muy pesado y respirar de por si no era fácil. Se abalanzó sobre mi y actué por puro instinto.
Copie su habilidad y arroje sobre el una presión espiritual del mismo nivel que el me había arrojado, no podía voltearme, pero sabía donde estaba por sus ansias de matarme. Así que centre en ese punto la presión y restringí sus movimientos por completo. Escuche un chillido como el de un perro cuando lo pisa un vehículo seguido de un gruñir lleno de pura ira, el incremento su presión sobre mí y yo la incremente sobre él. Si yo no podía moverme el tampoco lo haría, intente absorber su energía pero de alguna manera la había separado de la presión que ejercía sobre mí y note que al hacerlo se debilitaba mi control sobre la presión que ponía sobre él. Intento acercarse pero se lo impedí enseguida, ya no era una batalla para absorber o devorar, era una batalla de resistencia. Si yo fallaba estaba seguro que ese lobo me haría trizas.
Sentí que el tiempo pasaba lentamente, que no aguantaría más, pero el lobo no se debilitaba fácilmente y tampoco estaba dispuesto a rendirse. Se logró acercar un poco más a mi, gruñendo y mordiendo el aire intentando agarrar aunque fuera una parte de mi, garantizando con eso mi desconcentración en la barrera. Sentí que su energía no era ya tan grande como cuando llego, estaba usando una gran cantidad de energía en mantenerme aprisionado, pero ya estaba más cerca debía intentar absorber su energía y reforzar la presión que estaba poniendo sobre él. Pasaron dos horas en esta batalla de resistencia, ya había logrado acercarse mucho, lo sentía cerca de mi espalda, a milímetros y no podía alejarme, no podía mover ni un musculo.
A pesar de que había estado absorbiendo su energía para mantener la presión sobre el lobo este no parecía querer retroceder. Pero al final cedió, retrocedió poco a poco, gruñendo pero se sentía agotado, mi caso era exactamente el mismo. Sentí que se alejaba en la oscuridad y que la presión sobre mi disminuía hasta que le deje de sentir.
Me despierto por fin, realmente despierto, siento como si hubiera corrido por horas, estaba sudando. Vi la hora en mi celular, ya eran las 3:30 de la madrugada. "Maldito sueño" pensé - amanecería mas cansado de lo que me acosté. Me volteó en la cama, esta vez dormiría viendo hacia la puerta, me quede pensando un poco en ese sueño, nada me había asustado así en años y le había visto la cara a la muerte en la vida real muchas veces. Antes de darme cuenta ya me había quedado dormido.
Maldije dentro de mi, parece que el sueño no se había terminado, nuevamente sentí que la oscuridad llenaba el cuarto. Otra vez abrí los ojos, la oscuridad era intensa en el cuarto, no podía ver la puerta ni la ventana y en esa oscuridad sentí acercarse desde muy lejos a algo, con la misma ira y ganas de matar que el lobo, igual de rápido, pero mucho más fuerte. Vi la silueta de una mujer dibujarse en la oscuridad, un metro sesenta tal vez, era difícil precisar. Se acercaba a mi y vi en sus ojos un negro mayor a la oscuridad que la envolvía.
Nuevamente el instinto me dijo que no la dejara acercarse demasiado, apenas avanzo para estar a un metro y medio de mi y cuando extendió su mano le aplaste con todas mis fuerzas con la misma prisión espiritual que había aprendido del lobo. Pego un grito de furia mientras clavaba sus ojos en mi y caía de rodillas, al mismo tiempo arrojo su propia prisión sobre mí. Yo robaba su energía pero debía usarla completamente en ella para mantenerla aprisionada y eso requería mucha de esa energía, cada vez que aflojaba intentaba levantarse así que volvía a subir la fuerza de la presión espiritual.
En todo momento nuestras miradas no se separaron. Yo estaba sudando y ella esperaba que yo bajara la guardia y no quería averiguar para que. Sus ansias de matar no habían disminuido ni un poco, sabía que estaba furiosa pero no sabía si era por que había derrotado al lobo o por alguna otra razón. Sentí pasar el tiempo y las horas poco a poco. Estaba deseando que amaneciera pronto y si ella continuaba allí que al menos al alguien ir al cuarto a ver por que no me levantaba se alejara.
El tiempo es relativo, esa es una realidad, esas horas para mi fueron eternas hasta que por fin su energía se agoto y empezó a retroceder poco a poco hacia la oscuridad. Entonces se fue. La presión disminuyo sobre mi y logre moverme nuevamente cierro los ojos mientras respiro agitado.
Fin. De cazadores a presas. El lobo y la dama.
Me acerco al celular y son las 5:40 de la mañana, casi hora de levantarme. Maldije el sueño, estaba sudado y muy cansado. En este sueño no se en que momento me dormí ni en cual momento me desperté, pero la sensación de terror que me provocaron esos dos se quedo conmigo pues ambos escaparon, aunque ciertamente sentí que si tanto la bruja como el lobo se hubieran quedado un segundo más me hubieran derrotado.
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