Una batalla perdida.
Son muchas las cosas que pueden influir en nuestros sueños. De algo estoy completamente seguro, no hay película ni juego que supere el terror que puede causar una pesadilla. Hay cosas a las que no se les puede hacer frente incluso en sueños. Donde los números solo representan una desventaja y ni siquiera correr es una opción.
Una batalla perdida.
No conozco el pueblo, ni la calle en la que me encontraba. Así que solo estaba caminando, las calles parecían vacías, el cielo gris indicaba que estaba por anochecer. El ambiente es inquietante, el aire esta estancado y se escucha un golpeteo constante en algún lugar, parecía venir de todos lados. Todas las condiciones estaban dadas, estaba por tener una pesadilla y no había una forma de evitarlo.
Veo un hombre corriendo hacia mi con un machete en las manos, esta lleno de sangre <Un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, bueno, no sera fácil pero algo puedo practicar>. Sus ojos están llenos de terror, en seguida me doy cuenta que esta huyendo de algo. Me señala una casa - Entra ahí, ¡rápido!. Corro hasta la casa y entro y el pasa justo después que yo. - Salgamos por la puerta de atrás - agrega inmediatamente en voz baja.
Lo sigo y veo con reticencia la puerta que acabamos de cerrar. No he logrado ver que lo estaba siguiendo. Le sigo hasta la puerta trasera y corremos hasta una de las calles y entramos en otra casa, esta tiene un número considerable de personas, todos muy asustados. - Están por todos lados, este lugar no es seguro. - Veo las ventanas y las puertas, parece una típica casa de un pueblo norteamericano, ciertamente no es un lugar muy resistente a ataques desde el exterior.
- La mansión, es mucho más grande. Tal vez ahí sea más seguro. - comento.
- Es cierto - dice uno de los presentes - además ahí empezó todo, tal vez podamos detenerlo si vamos hasta allá.
- Están afuera - hay una señora frente a una ventana observando de manera muy evidente, maldigo su estupidez.
- Vamos por detrás, no podemos quedarnos aquí mas tiempo.
Corrimos hasta la puerta de atrás y al salir noto que estamos en un callejón. Hay un hombre parado al final de este y empieza a girar lentamente, su tez es grisácea. No pretendo descubrir más, me monto en un contenedor de basura y lo uso para saltar hasta el otro lado de una cerca de madera. Al caer escucho al resto empezar a hacer lo mismo, escucho un sonido extraño a mi oídos, un gruñido y de pronto los gritos. Algo se ha golpeado contra la cerca y retrocedo en automático dos pasos. Veo saltar a unas siete personas, del otro lado se escuchan los gritos del resto.
Volteo y empiezo a correr por una colina en dirección a la mansión, que esta detrás de la espesura de un pequeño bosque, el resto me sigue. Llegamos a una pared y la recorrimos hasta ver la entrada de la mansión, esta debía ser enorme por la distancia que tuvimos que recorrer. Abrimos la reja que daba a una plaza al pasar vemos acercarse a un tumulto de gente a la distancia en un camino recto, parecen acelerar el paso al vernos. Cerramos la reja, al voltear veo a algunas de las personas que estaban en la casa subidos a una escultura enorme que se halla en medio de la plaza.
- ¡Corran, suban aquí! - Me percato que algunos de ellos son compañeros de clase. Corro para subir donde están ellos al tiempo que veo salir de algunas puertas un grupo de muertos vivientes. Rápidamente nos vemos rodeados y no todos los que me seguían lograron subir. Se escuchaba como los abrían mientras gritaban, una muerte horrible, no quería terminar así. Se que es un sueño, pero el dolor será real. - Debe haber una salida.
Tengo curiosidad de ese castillo, quiero entrar, noto que un balcón casi conecta con una parte de la gran escultura, tendríamos que saltar pero podríamos llegar. Les digo a mis compañeros que miren hacia arriba y entienden inmediatamente. Suben rápido un extremo delgado de la escultura y salta el primero hasta llegar al balcón. Cuando logra subir empieza a ayudar al resto. Cuando llego arriba noto que los muertos empiezan a imitarnos. La puerta del balcón eta cerrada, pero no cuesta mucho abrirla.
Al entrar nos encontramos con un gran pasillo de casi tres metros de ancho lleno de puertas a ambos lados. En el centro del mismo otro pasillo le atraviesa. Caminamos poco a poco por el pasillo, hasta llegar al centro, no hay rastro de ninguna criatura. Algunos compañeros empiezan a investigar un poco, al doblar a la derecha uno nota que le pasillo da con unas escaleras al fondo. Unos se sientan en el piso, mientras yo estoy observando las lamparas.
- ¿Que ocurre? - me pregunta alguien. Giro rápido y veo la puerta del fondo, una puerta doble de madera con cristales. Había soñado ya con ellas, y cada vez que habría esa puerta algo malo pasaba. Un compañero estaba justo en ese momento abriendo la puerta de una de las habitaciones. - ¡Nooo! - Grito, pero era demasiado tarde. Las habitaciones están en completa oscuridad, se ve un brazo agarrarle y meterle en la habitación. Los gritos no se hicieron esperar, el resto de las puertas se empiezan a abrir y de ellas salen muertos que bloquean y agarran a quien se pase demasiado cerca.
Apenas logro esquivar a uno y pronto me veo de nuevo en medio del pasillo, a mi alrededor todos han caído, les observo un poco sin inmutarme demasiado. Veo muertos doblar en la esquina que da a las escaleras, están caminando hacia mi. <Despierta> me empiezo a repetir las palabras una y otra vez mientras fuerzo a mis ojos a abrirse. Veo una luz y me esfuerzo mas <¡Despierta!> ya están muy cerca <Despierta>.
Fin. Una batalla perdida.
No volví a dormir esa noche, hay sueños que continúan apenas cierro los ojos y no estaba dispuesto a que eso pasara con esta.
Una batalla perdida.
No conozco el pueblo, ni la calle en la que me encontraba. Así que solo estaba caminando, las calles parecían vacías, el cielo gris indicaba que estaba por anochecer. El ambiente es inquietante, el aire esta estancado y se escucha un golpeteo constante en algún lugar, parecía venir de todos lados. Todas las condiciones estaban dadas, estaba por tener una pesadilla y no había una forma de evitarlo.
Veo un hombre corriendo hacia mi con un machete en las manos, esta lleno de sangre <Un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, bueno, no sera fácil pero algo puedo practicar>. Sus ojos están llenos de terror, en seguida me doy cuenta que esta huyendo de algo. Me señala una casa - Entra ahí, ¡rápido!. Corro hasta la casa y entro y el pasa justo después que yo. - Salgamos por la puerta de atrás - agrega inmediatamente en voz baja.
Lo sigo y veo con reticencia la puerta que acabamos de cerrar. No he logrado ver que lo estaba siguiendo. Le sigo hasta la puerta trasera y corremos hasta una de las calles y entramos en otra casa, esta tiene un número considerable de personas, todos muy asustados. - Están por todos lados, este lugar no es seguro. - Veo las ventanas y las puertas, parece una típica casa de un pueblo norteamericano, ciertamente no es un lugar muy resistente a ataques desde el exterior.
- La mansión, es mucho más grande. Tal vez ahí sea más seguro. - comento.
- Es cierto - dice uno de los presentes - además ahí empezó todo, tal vez podamos detenerlo si vamos hasta allá.
- Están afuera - hay una señora frente a una ventana observando de manera muy evidente, maldigo su estupidez.
- Vamos por detrás, no podemos quedarnos aquí mas tiempo.
Corrimos hasta la puerta de atrás y al salir noto que estamos en un callejón. Hay un hombre parado al final de este y empieza a girar lentamente, su tez es grisácea. No pretendo descubrir más, me monto en un contenedor de basura y lo uso para saltar hasta el otro lado de una cerca de madera. Al caer escucho al resto empezar a hacer lo mismo, escucho un sonido extraño a mi oídos, un gruñido y de pronto los gritos. Algo se ha golpeado contra la cerca y retrocedo en automático dos pasos. Veo saltar a unas siete personas, del otro lado se escuchan los gritos del resto.
Volteo y empiezo a correr por una colina en dirección a la mansión, que esta detrás de la espesura de un pequeño bosque, el resto me sigue. Llegamos a una pared y la recorrimos hasta ver la entrada de la mansión, esta debía ser enorme por la distancia que tuvimos que recorrer. Abrimos la reja que daba a una plaza al pasar vemos acercarse a un tumulto de gente a la distancia en un camino recto, parecen acelerar el paso al vernos. Cerramos la reja, al voltear veo a algunas de las personas que estaban en la casa subidos a una escultura enorme que se halla en medio de la plaza.
- ¡Corran, suban aquí! - Me percato que algunos de ellos son compañeros de clase. Corro para subir donde están ellos al tiempo que veo salir de algunas puertas un grupo de muertos vivientes. Rápidamente nos vemos rodeados y no todos los que me seguían lograron subir. Se escuchaba como los abrían mientras gritaban, una muerte horrible, no quería terminar así. Se que es un sueño, pero el dolor será real. - Debe haber una salida.
Tengo curiosidad de ese castillo, quiero entrar, noto que un balcón casi conecta con una parte de la gran escultura, tendríamos que saltar pero podríamos llegar. Les digo a mis compañeros que miren hacia arriba y entienden inmediatamente. Suben rápido un extremo delgado de la escultura y salta el primero hasta llegar al balcón. Cuando logra subir empieza a ayudar al resto. Cuando llego arriba noto que los muertos empiezan a imitarnos. La puerta del balcón eta cerrada, pero no cuesta mucho abrirla.
Al entrar nos encontramos con un gran pasillo de casi tres metros de ancho lleno de puertas a ambos lados. En el centro del mismo otro pasillo le atraviesa. Caminamos poco a poco por el pasillo, hasta llegar al centro, no hay rastro de ninguna criatura. Algunos compañeros empiezan a investigar un poco, al doblar a la derecha uno nota que le pasillo da con unas escaleras al fondo. Unos se sientan en el piso, mientras yo estoy observando las lamparas.
- ¿Que ocurre? - me pregunta alguien. Giro rápido y veo la puerta del fondo, una puerta doble de madera con cristales. Había soñado ya con ellas, y cada vez que habría esa puerta algo malo pasaba. Un compañero estaba justo en ese momento abriendo la puerta de una de las habitaciones. - ¡Nooo! - Grito, pero era demasiado tarde. Las habitaciones están en completa oscuridad, se ve un brazo agarrarle y meterle en la habitación. Los gritos no se hicieron esperar, el resto de las puertas se empiezan a abrir y de ellas salen muertos que bloquean y agarran a quien se pase demasiado cerca.
Apenas logro esquivar a uno y pronto me veo de nuevo en medio del pasillo, a mi alrededor todos han caído, les observo un poco sin inmutarme demasiado. Veo muertos doblar en la esquina que da a las escaleras, están caminando hacia mi. <Despierta> me empiezo a repetir las palabras una y otra vez mientras fuerzo a mis ojos a abrirse. Veo una luz y me esfuerzo mas <¡Despierta!> ya están muy cerca <Despierta>.
Fin. Una batalla perdida.
No volví a dormir esa noche, hay sueños que continúan apenas cierro los ojos y no estaba dispuesto a que eso pasara con esta.
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