Demasiado rápido.
Si hay algo que he aprendido de cada sueño es lo extraños que pueden ser y lo rápido que pueden pasar de ser tranquilos a tormentosos. Es muy difícil darse cuenta de cuando se esta durmiendo y cuando despierto a pesar de lo ridículas que pueden llegar a ser algunas situaciones. Recuerdo la primera vez que morí en uno de estos sueños por que todo se mezclo. Aun me quedaba un gran camino que recorrer para controlar mi mente y este sueño también influencio en ese cambio.
Demasiado rápido.
En seco me doy cuenta que estoy subiendo unas escaleras, parece un sector pobre y no se como he llegado hasta ahí. Pero hay algo diferente en todo, estamos en pleno día y el calor es sofocante. Noto que muchas de las personas llevan puestas túnicas, parecidas a las usadas en el medio oriente. Las casas están hechas de barro, lo se por su color marrón claro y su textura. Debo estar bastante lejos de casa. Subo las escaleras y llego hasta la cima, el lugar no es muy grande, un pueblo, en la cima se ve un pequeño terreno baldío y solo un poco más allá un bosque profundo tropical.
Observo que el pueblo a penas es visible desde arriba, así que usaron esa locación para ocultarse a mi parecer. Un llamado me confirmo la teoría.
- ¡Hey! ¿Que haces aquí arriba? es mejor que bajes y te resguardes. - Me habla una chica joven. No le he visto en mi vida pero parece que me conociera. Me lleva hasta una casa, corre la cortina que sirve de puerta y noto que es como una pequeña habitación donde las ventanas no tienen algo que las bloquee. - Quédate aquí, hace mucho calor afuera.
- ¿Donde estoy? - le pregunto. Me observa un rato y me señala la cama.
- Te ves cansado, duerme un rato mientras voy a buscar al médico.
- ¿No hace falta, estoy bien. Solo quiero saber donde estamos? Solo pude ver arboles a nuestro alrededor.
- Quédate aquí - la chica sale y por una ventana la veo subir las escaleras.
Hago lo que me dice, me quedo ahí pero recorro la habitación. No hay muchas cosas. La cama, un cuadro y también logro recordar un disco de dardos negro. Veo que la chica baja acompañada de alguien.
- Aquí esta - dice al ingresar.
- Chico - me dice un señor ya mayor. Se ve amable y preocupado al mismo tiempo. - ¿como te sientes?
- Yo bastante bien.
- Ven, vamos a revisarte. - camino hasta el y me empieza a revisar las manos y los brazos. Parecía buscar algo. - Saca la lengua - Me revisa los oídos y ojos. - No veo nada extraño.
- No sabe donde estamos.
- ¿Eso es cierto chico?
Afuera alguien pega un grito de dolor mientras implora por su vida y pide ayuda. La chica y el viejo se miran mutuamente. - Hay que salir de aquí. Se dirigen a la puerta cuando un hombre entra con cara de terror. - ¡Están en todos lados! - Algo entro detrás de el arrojándolo al piso y clavando sus dientes en su cuerpo, era un velociraptor.
La chica y el viejo pasan junto a el aprovechando su concentración en lo que comía. La criatura los sigue solo con la mirada, en ese momento yo atravieso la ventana y subo las escaleras justo en el momento en que la bestia arroja un mordisco para intentar alcanzarme la pierna. Mientras subo volteo y veo que más de esas cosas están saltando entre los techos y brincando hacia la gente. El aire se llena de gritos de agonía y dolor.
Un sujeto se me acerca, lleva dos espadas y me entrega una, noto que el viejo esta detrás de él. - Subamos, es la única salida. - Un rugido estruendoso lo interrumpe, veo escaleras abajo y hay un tirano-saurio subiendo y aplastando las casas mientras que con un mordisco busca capturar algo.
Entramos a una de las casas y escuchamos sus pasos llegar arriba.
- Debemos aprovechar para escapar - dice el viejo. Salimos de la casa y llegamos hasta arriba. En el terreno baldío están peleando unos hombres a espada contra otros sujetos. - Debemos ayudarlos - el viejo corre hacia sus aliados para pelear junto a ellos.
En ese momento volteo y veo las casas destruidas. No veo a ninguna de las criaturas, aunque parece solo ser un alivio breve. Alguien grita detrás de mi y al voltear veo a un sujeto correr hacia mi con la espada en alto, amenazante. Le clavo la espada que me dieron en el pecho - Si no hubieras gritado quizás me hubieras herido. - Le digo mientras saco la espada de su cuerpo que comienza a caer.
Dos sujetos mas se acercan, no me cuesta mucho acabarlos, una herida en la pierna al primero y cuando pierde el equilibrio lo agarro y uso de escudo contra la espada del segundo. Con el peso muerto pierde la espada y le asesto el golpe mortal. - Muy fácil. - veo a otros varios sujetos acercarse y alguien grita - ¡Alto! - Era la voz de una mujer.
Al principio creí que seria la chica del principio, pero no era así. Era una mujer muy hermosa, cabello y ojos claros y un cuerpo esbelto, atlético. Vestía pocas prendas, falda corta con botas de guerra al estilo hebreo y el cabello amarrado en trenzas. desenfunda la espada que lleva en su espada mientras camina hacia mi con paso firme. Parece muy molesta.
Apenas logro detener su primer golpe a la izquierda, con una gracia letal gira sobre su cuerpo para atacar ahora por la derecha, un golpe alto, otro golpe a las piernas y luego una estocada. Les logre parar solo por instinto y con extrema dificulta, la patada no la vi venir. Al siguiente segundo estaba en el piso, sin aire viendo el cielo. Me volteo para levantarme.
No recuerdo bien que dijo, pero llevaba mucho desprecio. No alcance a colocarme en pie cuando vi los suyos muy cerca y de pronto veo mi cuerpo sin cabeza y ella cerca de el. Estaba volando mi cabeza y cuando esta cae al piso puedo verla, la mujer enfunda su espada y se da vuelta. Casi enseguida voltea a verme. No estoy ya en el cuerpo que acaba de matar, estoy en el aire sobre unos tres metros y ascendiendo. Bastante conmocionado y emocionado, sus movimientos fueron espectaculares.
Fin. Demasiado rápido.
Demasiado rápido.
En seco me doy cuenta que estoy subiendo unas escaleras, parece un sector pobre y no se como he llegado hasta ahí. Pero hay algo diferente en todo, estamos en pleno día y el calor es sofocante. Noto que muchas de las personas llevan puestas túnicas, parecidas a las usadas en el medio oriente. Las casas están hechas de barro, lo se por su color marrón claro y su textura. Debo estar bastante lejos de casa. Subo las escaleras y llego hasta la cima, el lugar no es muy grande, un pueblo, en la cima se ve un pequeño terreno baldío y solo un poco más allá un bosque profundo tropical.
Observo que el pueblo a penas es visible desde arriba, así que usaron esa locación para ocultarse a mi parecer. Un llamado me confirmo la teoría.
- ¡Hey! ¿Que haces aquí arriba? es mejor que bajes y te resguardes. - Me habla una chica joven. No le he visto en mi vida pero parece que me conociera. Me lleva hasta una casa, corre la cortina que sirve de puerta y noto que es como una pequeña habitación donde las ventanas no tienen algo que las bloquee. - Quédate aquí, hace mucho calor afuera.
- ¿Donde estoy? - le pregunto. Me observa un rato y me señala la cama.
- Te ves cansado, duerme un rato mientras voy a buscar al médico.
- ¿No hace falta, estoy bien. Solo quiero saber donde estamos? Solo pude ver arboles a nuestro alrededor.
- Quédate aquí - la chica sale y por una ventana la veo subir las escaleras.
Hago lo que me dice, me quedo ahí pero recorro la habitación. No hay muchas cosas. La cama, un cuadro y también logro recordar un disco de dardos negro. Veo que la chica baja acompañada de alguien.
- Aquí esta - dice al ingresar.
- Chico - me dice un señor ya mayor. Se ve amable y preocupado al mismo tiempo. - ¿como te sientes?
- Yo bastante bien.
- Ven, vamos a revisarte. - camino hasta el y me empieza a revisar las manos y los brazos. Parecía buscar algo. - Saca la lengua - Me revisa los oídos y ojos. - No veo nada extraño.
- No sabe donde estamos.
- ¿Eso es cierto chico?
Afuera alguien pega un grito de dolor mientras implora por su vida y pide ayuda. La chica y el viejo se miran mutuamente. - Hay que salir de aquí. Se dirigen a la puerta cuando un hombre entra con cara de terror. - ¡Están en todos lados! - Algo entro detrás de el arrojándolo al piso y clavando sus dientes en su cuerpo, era un velociraptor.
La chica y el viejo pasan junto a el aprovechando su concentración en lo que comía. La criatura los sigue solo con la mirada, en ese momento yo atravieso la ventana y subo las escaleras justo en el momento en que la bestia arroja un mordisco para intentar alcanzarme la pierna. Mientras subo volteo y veo que más de esas cosas están saltando entre los techos y brincando hacia la gente. El aire se llena de gritos de agonía y dolor.
Un sujeto se me acerca, lleva dos espadas y me entrega una, noto que el viejo esta detrás de él. - Subamos, es la única salida. - Un rugido estruendoso lo interrumpe, veo escaleras abajo y hay un tirano-saurio subiendo y aplastando las casas mientras que con un mordisco busca capturar algo.
Entramos a una de las casas y escuchamos sus pasos llegar arriba.
- Debemos aprovechar para escapar - dice el viejo. Salimos de la casa y llegamos hasta arriba. En el terreno baldío están peleando unos hombres a espada contra otros sujetos. - Debemos ayudarlos - el viejo corre hacia sus aliados para pelear junto a ellos.
En ese momento volteo y veo las casas destruidas. No veo a ninguna de las criaturas, aunque parece solo ser un alivio breve. Alguien grita detrás de mi y al voltear veo a un sujeto correr hacia mi con la espada en alto, amenazante. Le clavo la espada que me dieron en el pecho - Si no hubieras gritado quizás me hubieras herido. - Le digo mientras saco la espada de su cuerpo que comienza a caer.
Dos sujetos mas se acercan, no me cuesta mucho acabarlos, una herida en la pierna al primero y cuando pierde el equilibrio lo agarro y uso de escudo contra la espada del segundo. Con el peso muerto pierde la espada y le asesto el golpe mortal. - Muy fácil. - veo a otros varios sujetos acercarse y alguien grita - ¡Alto! - Era la voz de una mujer.
Al principio creí que seria la chica del principio, pero no era así. Era una mujer muy hermosa, cabello y ojos claros y un cuerpo esbelto, atlético. Vestía pocas prendas, falda corta con botas de guerra al estilo hebreo y el cabello amarrado en trenzas. desenfunda la espada que lleva en su espada mientras camina hacia mi con paso firme. Parece muy molesta.
Apenas logro detener su primer golpe a la izquierda, con una gracia letal gira sobre su cuerpo para atacar ahora por la derecha, un golpe alto, otro golpe a las piernas y luego una estocada. Les logre parar solo por instinto y con extrema dificulta, la patada no la vi venir. Al siguiente segundo estaba en el piso, sin aire viendo el cielo. Me volteo para levantarme.
No recuerdo bien que dijo, pero llevaba mucho desprecio. No alcance a colocarme en pie cuando vi los suyos muy cerca y de pronto veo mi cuerpo sin cabeza y ella cerca de el. Estaba volando mi cabeza y cuando esta cae al piso puedo verla, la mujer enfunda su espada y se da vuelta. Casi enseguida voltea a verme. No estoy ya en el cuerpo que acaba de matar, estoy en el aire sobre unos tres metros y ascendiendo. Bastante conmocionado y emocionado, sus movimientos fueron espectaculares.
Fin. Demasiado rápido.
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