Un mar de lagrimas: Una noticia inesperada.
Hace aproximadamente tres años tuve una serie de sueños sucesivos que transcurrieron a lo largo de tres meses. Sueños que se desprendieron del resto por su crudeza. Cabria esperar que me vuelva como una piedra sin sentimientos después de la cantidad de pesadillas que he vivido, pero siempre el subconsciente consigue una forma de romperme y agarrarme con la guardia baja. A veces no paro de repetirme que los sueños son solo eso, sueños. Pero en ocasiones hasta esto lo pongo en duda.
Un mar de lagrimas: Una noticia inesperada.
Cuando los demonios no pueden vencer, no existe nada mas brutal que la realidad. Al menos así parece funcionar el subconsciente. Parecía un día normal, me había levantado por la mañana, bañado, comido y salí al trabajo. La mañana transcurrió con normalidad, la hora del almuerzo y la tarde. Nada anormal, por que habría de pensar que estaba soñando. A veces subestimamos a la mente creyendo que un pellizco no se sentirá en nuestros sueños. No se en los suyos, pero en mi sueños todas las sensaciones se sienten sin poder diferenciar los sueños de la realidad.
Llego a casa y ceno. Paso las próximas horas jugando en la consola hasta que decido dormir. Se que los eventos de ese día solo fueron en el sueño por que al día siguiente me toco repetir algunas de las actividades que creía haber realizado ya. Llega el fin de semana. Acompaño a mi hermano "Daniel" a alguna parte. No recuerdo el lugar, pero ya estábamos regresando a casa. Para llegar a ella hay que subir unas cien escaleras con una pequeña subida al medio. De lado a lado la vía debe tener unos seis metros y escaleras en ambos lados.
Caminábamos por esa pequeña subida por que las escaleras cansan mas. Era pleno día cuando unos sujetos nos interceptaron para robarnos.
Mi hermano va vestido con traje como cuando van a su iglesia, le dice al sujeto - No tengo nada. Vengo de predicar la palabra. Solo tengo la biblia.
Uno de los sujetos parece molestarse mucho y desenfunda un arma, intento cubrir a mi hermano pero el sujeto me empuja mientras efectúa un disparo.
-Pero que haces - le dice su acompañante - corre, corre.
Ambos sujetos corren escaleras abajo y se marchan del lugar. Al voltear veo a mi hermano sangrando por una herida en el pecho. Corro a la casa a buscar ayuda, entro apresuradamente y grito - Le dispararon a "Daniel". - mi madre sale muy alterada acompañada de mi hermano mayor.
- Esta ahí afuera - les digo - esta ahí afuera - me tiro a uno de los muebles sin querer moverme ya saliendo las lagrimas. Se que no ha sobrevivido, he visto que la bala ha ido al corazón. Recuerdo la cara de los sujetos y me levanto dispuesto a ir tras ello. El impulso que tome para levantarme hizo que hiciera lo propio en mi cama.
Fin. Un mar de lagrimas: Una noticia inesperada.
A los pocos segundos sonó la alarma para ir al trabajo. El sueño fue largo y el final inesperado de dos maneras, no creí que empezaría a llorar por un hermano al que realmente no sentía tenerle mucho cariño. Por la normalidad que lucían todos esa mañana estaba claro que todo solo había sido un sueño. Pero este solo sería el primero y el más sutil de esa secuencia de pesadillas.
Un mar de lagrimas: Una noticia inesperada.
Cuando los demonios no pueden vencer, no existe nada mas brutal que la realidad. Al menos así parece funcionar el subconsciente. Parecía un día normal, me había levantado por la mañana, bañado, comido y salí al trabajo. La mañana transcurrió con normalidad, la hora del almuerzo y la tarde. Nada anormal, por que habría de pensar que estaba soñando. A veces subestimamos a la mente creyendo que un pellizco no se sentirá en nuestros sueños. No se en los suyos, pero en mi sueños todas las sensaciones se sienten sin poder diferenciar los sueños de la realidad.
Llego a casa y ceno. Paso las próximas horas jugando en la consola hasta que decido dormir. Se que los eventos de ese día solo fueron en el sueño por que al día siguiente me toco repetir algunas de las actividades que creía haber realizado ya. Llega el fin de semana. Acompaño a mi hermano "Daniel" a alguna parte. No recuerdo el lugar, pero ya estábamos regresando a casa. Para llegar a ella hay que subir unas cien escaleras con una pequeña subida al medio. De lado a lado la vía debe tener unos seis metros y escaleras en ambos lados.
Caminábamos por esa pequeña subida por que las escaleras cansan mas. Era pleno día cuando unos sujetos nos interceptaron para robarnos.
Mi hermano va vestido con traje como cuando van a su iglesia, le dice al sujeto - No tengo nada. Vengo de predicar la palabra. Solo tengo la biblia.
Uno de los sujetos parece molestarse mucho y desenfunda un arma, intento cubrir a mi hermano pero el sujeto me empuja mientras efectúa un disparo.
-Pero que haces - le dice su acompañante - corre, corre.
Ambos sujetos corren escaleras abajo y se marchan del lugar. Al voltear veo a mi hermano sangrando por una herida en el pecho. Corro a la casa a buscar ayuda, entro apresuradamente y grito - Le dispararon a "Daniel". - mi madre sale muy alterada acompañada de mi hermano mayor.
- Esta ahí afuera - les digo - esta ahí afuera - me tiro a uno de los muebles sin querer moverme ya saliendo las lagrimas. Se que no ha sobrevivido, he visto que la bala ha ido al corazón. Recuerdo la cara de los sujetos y me levanto dispuesto a ir tras ello. El impulso que tome para levantarme hizo que hiciera lo propio en mi cama.
Fin. Un mar de lagrimas: Una noticia inesperada.
A los pocos segundos sonó la alarma para ir al trabajo. El sueño fue largo y el final inesperado de dos maneras, no creí que empezaría a llorar por un hermano al que realmente no sentía tenerle mucho cariño. Por la normalidad que lucían todos esa mañana estaba claro que todo solo había sido un sueño. Pero este solo sería el primero y el más sutil de esa secuencia de pesadillas.
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