​Cazando a los guías.

Hasta donde puede llegar la maldad de un hombre? Es una buena pregunta sobre todo cuando ese ser parece tener su mundo dentro de tu cabeza. Siempre creí que Nair estaba detrás de mi y por eso me sorprendía al mismo tiempo que aún teniéndome al lado no me prestara la mas mínima atención. Entonces recuerdo las palabras de quien fue mi guía en el laberinto y parece que resulto estar mintiendo para que yo no actuara. Al menos esa es la impresión que me da.

Cazando a los guías.

Desperté en medio de una pequeña comunidad, pobre y armados hasta los dientes. Estaban en una guerra que no podían ganar. Su enemigo era capaz de manipular el todo además de crear criaturas de pesadilla, pero este es mi sueño no el suyo. Aun así se veían bastante preocupados en contraste con mi calma.

- No sabemos que andan buscando, pero cuando creen que su objetivo esta en un sitio específico no escatiman en fuerza.
- Eso no es tranquilizador mujer. - Dice un hombre ya entrado en años - sabemos que han puesto su mirada sobre nosotros. ¿Que puede haber aquí que les interese?
- No lo se, pero si usan tantos recursos para destruirle debe ser algo que ellos temen, algo que nos ayude a vencerles.
- ¿Ellos? - Pregunto curioso.
- Los soldados de Nair, están por todas partes.
<Nair, ¿otra vez? Debe ser una broma.>

A mi lado un pequeño perro que parece de la calle, abandonado y sin raza alguna, comienza a ladrar.

- Ya están aquí. -Dice el sujeto.
- ¡Protejan las puertas!

Me dan un arma y corremos hacia una serie de túneles que tenían una pequeña baranda que evitaba que cayéramos al agua que corría por el centro de estos. Entonces caí en cuenta que nos hallábamos en una inmensa red de aguas negras. Eran enormes y parecían haberlas adaptado para hacer ahí sus guaridas.

Hay un pequeño puente que cruza las aguas y da acceso a un túnel a la izquierda mientras hay una entrada justo al frente y otra a la derecha. Es por esta ultima que se escucha llegar primero a los soldados. Les dejamos avanzar un poco antes de atacarlos resultando blancos fáciles por la falta de coberturas. Pero esos sujetos parecían ser solo una distracción. Justo en medio del canal de aguas negras había una entrada, una alcantarillado rectangular de los grandes, en el furor de la batalla no había notado que la habían abierto y bajaban en rapel unos soldados.

Estos sacrificando a sus compañeros para obtener una distracción dispararon contra los rebeldes por la espalda. Justo cuando creí que todo había acabado el perro sale del escondite de los rebeldes cruzando a toda velocidad el puente, los soldados centraron su atención en él.

¡Disparen al perro! -  escucho a alguien dar una orden

Esa pequeña distracción me dio el tiempo suficiente de disparar y eliminar a los soldados de rapel los cuales no lograron acertarle al perro que se adentro en el túnel de la izquierda. Escucho pasos en los otros dos túneles así que sigo el camino que tomo el perro.

Llega hasta una salida que me permite ver el cielo, esta lloviendo a cántaros. Una tormenta azota la ciudad, los canales comienzan a inundarse y me doy cuenta que esa tormenta no es normal, ha sido invocada. El agua corre por un canal que baja desde la derecha y luego entra en un túnel a la izquierda donde la oscuridad lo inunda todo. Una pequeña acera sin barandas rodean el canal que esta inundándose poco a poco con un gran torrente de agua de lluvia.

El chillido del perro me llama la atención. Esta arriba, a la izquierda, no se como hizo para llegar allá ya que la subida esta del otro lado, pero no esta solo hay tres sujetos con él y uno le ha propinado una buena patada. Ahora está chillando por que lo levantan por la cabeza.

- Hasta aquí llegaste bestia. Ahora muere ahogada. - El sujeto lo lanza al canal.

El agua que baja por la pendiente es torrencial y lleva a un túnel oscuro donde cae varios metros. De alguna forma el perro logra llegar al centro del canal y sostenerse de algo que no es arrastrado por el agua. Me arrojó al canal y nado hasta el perro para rescatarlo aunque el agua no consigue arrastrarme. Tomo al perro y subo por la pendiente contra la corriente.

- Pero ese idiota que cree que esta haciendo. - Escucho un grita tras de mi.

Los sujetos empiezan a buscar un camino para llegar hasta mi. Nos acercamos a la acera del lado derecho del canal y bajo al perro. Este enseguida corre y se mete por una pequeña salida de aguas que se encuentra a solo unos metros. Al ver que los sujetos están rodeando el lugar y a punto de alcanzarnos decido entrar tras él.

Lo primero que noto es que hay bastante iluminación en el lugar, una luz verde que inunda todo permitiendo ver con claridad cada detalle. El moho, la hierva creciendo y pequeñas plantas, es el laberinto. No tardo en recordar lo que me dijo el primer guía cuando entre allí <nunca entres solo>, el perro debía ser un guía para haber abierto esa puerta así que debía conocer una salida.

Lo seguí y giramos varias veces por los pasillos de aquel lugar sin ver alguna forma de salir y escuchábamos a los soldados cada vez mas cerca. En una vuelta el perro se queda olfateando algo en el piso y luego corre a la derecha y se devuelve tras darle la vuelta a una pequeña valla que dividía el pasillo en dos bloqueando una parte de este. Le sigo y veo como después de volver a olfatear este se sienta ahí mirando a la pared del frente inmóvil. Siento los pasos ya a escasos metros de nosotros y me tiro al suelo con la esperanza de que los sujetos no nos noten entre la maleza.

Me quedo viendo al perro ahí tieso unos segundos y entonces veo como su color marrón empieza a ser remplazado por uno gris, se estaba convirtiendo en piedra. Casi al segundo de que termino de convertirse en una estatua llegan los soldados, yo me quedo de piedra mirando la pared enfrente, intentando no mover un musculo pero los soldados ya parecen haberme visto.

- Mira a este idiota - se mofa uno de ellos - seguro esperaba que el perro lo guiara hasta la salida y mira como le ha dejado.

Se ríe mientras le da la vuelta a la valla y se acerca a mi por la izquierda fuera de mi campo de visión. Logro ver como acerca una mano hacia mi...

Fin.
Cazando a los guías.

<Uff, casi no lo logro> fue mi primer pensamiento al despertar. ¿Por qué si no me iba a pasar nada? Bueno, ya les he dicho que morir en sueños no es para nada agradable, ademas estaba aguantando la respiración intentando hacerme el muerto y ya no aguantaba más. Supongo que eso fue lo que me despertó.

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