Visitas indeseadas: Una amenaza invisible.

Ciertamente hay muchas historias por contar de esta semana que merecen estar aquí. Desde una visita, nuevamente, al antiguo Egipto hasta la entrada infructuosa a un complejo militar. Mis sueños son un misterio para mi, pero algo que no pensé volver a soñar es con esas miserables criaturas invisibles que no hacen mas que molestar. Aunque posiblemente esta vez el malo podría bien haber sido yo.

Visitas indeseadas: Una amenaza invisible.

La noche transcurría con normalidad, con los extraños sonidos en la habitación a los cuales ya me he acostumbrado aunque carecen de sentido alguno. Un piso flotante en el cual parece que a veces alguien da pisadas y se escucha el chillido del piso al soportar el peso, hasta el "click"que suena en las ventanas o el techo o algún punto suspendido indeterminado del cuarto.

Siento unas ligeras pisadas en la cama, como si de un gato pequeño se tratara, o varios. Sigilosos, se toman su tiempo hasta llegar a la altura de mi pecho. No es la primera noche que ocurre y tal vez no sea la última. Siento como pequeñas risas apenas perceptibles se ponen a jugar sobre mi saltando de un punto a otro "interrumpiendo mi sueño". Me muevo incomodado y pongo la mano derecha sobre mi pecho, "simulando seguir dormido" y dejo fluir poco a poco mi energía al exterior.

Los duendes o hadas, parecen mas esto ultimo por el tamaño, se toman un tiempo antes de volver a saltar sobre mi, deslizándose como en un columpio desde mi pecho al costado. No notan que estoy devorando su esencia, no hasta que tres o cuatro de ellos desaparecen por completo. Pudiera decirse que hice mal, pero llega un momento en el que la paciencia llega al borde cuando tu sueño es interrumpido constantemente o cuando tu descanso no es tranquilo.

- Esto no quedara así - escucho una voz masculina en el aire, se percibe la furia en sus palabras.

No sufro de parálisis en los sueños, eso no hace efecto sobre mi, pero para lo que hicieron no estaba preparado. He escuchado muchas veces que las personas dicen "pellizcame para saber si estoy despierto" pero en serio, es la estupidez más grande que he escuchado en mi vida, el dolor en los sueños es tan fuerte como en la vida real. Esperaba usaran algún hechizo o usaran alguna especie de energía agresiva, fácilmente la hubiera devorado, pero en su lugar una especie de espada, un objeto que no veía pero podía sentir en su mas pura forma me atravesó las costillas derechas. El dolor fue insoportable, un dolor que conozco muy bien por que a veces lo he sentido cuando tomo alguna mala posición, tan agudo que me impedía moverme sin que la punzada fuera todavía peor, quitando incluso el aire.

Volteo para ver a mi novia dormir a mi lado de espaldas a mi. Intento tocarla pero por el dolor me cuesta moverme y entonces veo que las sabanas están levantándose sobre mi a medio metro, cubriéndome poco a poco, pero bajo ellas la oscuridad era absoluta. Me dio risa pensar en que en la mañana, mi novia no me vería al lado y no nadie sabría que había pasado. Secuestrado por unas criaturas invisibles, que tétrico, pensé intentando concentrar mi energía a pesar del dolor y desperté.

El dolor había desaparecido. Un sueño, me acomodo y vuelvo a dormir. La mano derecha, con la que devore a las hadas, sentía una especie de cosquilleo, sentía que cerca de mi, a los pies estaban como esperando que liberar a las hadas. <Se acercan otra vez y correrán la misma suerte> me dije en mis pensamientos mientras terminaba de absorber y destruir la esencia que intentaba escapar de mi mano.

Fin. Visitas indeseadas: Una amenaza invisible.

Ya han pasado diez años desde nuestro ultimo encuentro así que se que no ha terminado, estas cosas parecen carecer de sentido común así que volverán pronto pero esta vez no les dejare usar eso con lo que lograron lastimarme. Quien sabe e incluso haya una nueva habilidad por descubrir en esa extraña arma.

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