Incursión a las profundidades: El retorno de la reina.

No transcurrió una semana entre un sueño y el otro y esto es lo que lo hace mas interesante, ya que cada uno de los sueños parecen estar ambientados en eras diferentes. Aunque entre la incursión a las profundidades y el segundo sueño de asesinos despiadados no puedo estar seguro. Sin embargo, este tercer sueño estaba claramente ambientado en la era actual, al menos esa es mi impresión.

Incursión a las profundidades: El retorno de la reina.

Me encuentro acompañado de varios hombres, son mayores y parecen ser estudiosos. El lugar es oscuro así que no logro determinar a primeras donde me encuentro.

-¡Hey! Aquí hay algo - dice uno de ellos cerca de un muro.

Se iluminan con linternas y noto que llevan casco con linternas y ropas color arena. El que llamo tiene bigote blanco, debe estar cerca de los 50 años.

¿Que tienes ahí? - le inquiero.
¡Vamos Lenin! Los símbolos son claros. Hay una puerta a unos túneles subterráneos, lo que buscamos tiene que estar aquí.
¿Y por qué este es el único lugar donde aparecen esas inscripciones?

- Mira estos símbolos, están perfectamente conservados. Que será este animal, debía ser enorme. - Comenta otro hombre que observa una esquina con detenimiento. No le veo el rostro.

- "Winderford" (Oh algo así, era un nombre conocido, pero difícil de recordar.) ¿qué has encontrado? - pregunta Lenin levándose y caminando hasta él, yo le sigo.

Observo la pared y reconozco donde me encuentro, debe ser Egipto. Un mal presentimiento recorre todo mi cuerpo. Esa bestia la conozco, yo me enfrente a ella.

¿... es donde esta ella escavando ahora? - vuelvo en si, no se quien hablo.
¿Escavando quien? - pregunto y me siento ignorado.

Observo el pasillo en la oscuridad y noto varios faros de luz que iluminan hacia la salida y hacia el interior de una serie de túneles. Lo sigo rápidamente, como si hubiera perdido la sustancia de mi cuerpo. Como una cámara moviéndose rápidamente de un punto a otro, observo un muro derribado que obstaculiza el avance y lo atravieso. Del otro lado hay dos hombres trabajando, cavando túneles. Una mujer joven, de pelo negro y un toque delicado los observa. A sus espaldas se escucha un sobresalto que la hace girar.

- Hemos encontrado un acceso. Debemos avisar a Lenin y a "Winderford". - Dice el hombre mientras avanza, otro detrás de el se regresa por donde llego así que no ve a la mujer detener con un brazo al sujeto.

Este tiene los ojos abiertos, mirándola incrédulo, sin poder pronunciar palabra. En la mirada de ella solo se ve frialdad, una frialdad que no se percibía hasta ese preciso instante. Cuando el cuerpo empieza a caer ella se acerca rápidamente por la espalda a los hombres que trabajan. Yo giro y me adentro en el pasillo por donde fue el otro hombre. Descubro que no era un pasillo sino una habitación plenamente iluminada por las lamparas. El hombre se encuentra en la esquina izquierda, justo frente a la entrada hay dos hombres indagando en algo en la pared y un cuarto hombre a tres metros de ellos en la pared frente a la puerta y de espaldas revisando unos símbolos.

Entro en el cuerpo del sujeto que esta a la izquierda, el mas fornido de todos por mucho. Un hombre de tez morena y casi de dos metros de altura. Al entrar en su cuerpo su conciencia parece recibir los recuerdos de lo que acabo de ver.

- Los ha matado - dice en voz baja - ¡las ha matado! - dice ahora casi en un grito y voltea a la puerta.

Ella esta detrás de los dos sujetos mas cercanos, estos están cayendo, muertos. Veo una barra de metal muy cerca de mi, casi de dos metros, y la tomo. Ella se mueve rápido, el cuarto sujeto se ha volteado a mi grito, pero no ha sido lo suficientemente rápido, solo le ha dado tiempo de ver quien le mato. Intento atravesarla con la vara, pero solo se inclino ligeramente para esquivarla y agarrarla. Ya estaba a escasos pasos. Noto que agarra con firmeza la vara de metal así que la levanto he intento arrojarla usando la vara como palanca hacia una pared. La habitación es lo suficientemente amplia para hacerlo, sin embargo cuando termino de estirar los brazos con fuerza noto que ya no esta agarrada.

Seguí el movimiento de la vara y no centre los ojos en ella. Estoy cayendo y la oscuridad lo domina todo.

Fin. Incursión a las profundidades: El retorno de la reina.

Despierto con el amargo sabor de la derrota en la boca. La criatura en la pared era Amemiat, de eso no tengo duda alguna. La mujer, era aquella que había sido enterrada viva y amarrada por sus sirvientes en asesinos despiadados, la recuerdo bien. Pero lo que no sé es si es la misma mujer que libere en la incursión a las profundidades, en ese sueño nunca detalle su rostro hasta el final, cuando estaba riendo y desperté. No puedo estar seguro, pero da la impresión de que esa mujer estaba intentando abrir una puerta para liberar algo, si bien conozco mi mente estoy seguro que mis sueños están por volverse turbulentos nuevamente.

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