Visitas indeseadas: La bruja y el mensajero. Aguas agitadas

Esta semana ha sido especialmente mala con todos estos sueños, parece que se habían agolpado todos a la puerta para salir apenas se abriera. Y debido a la cantidad que he tenido esta semana agrupare aquí tres de ellos, aunque los primeros dos no han sido especialmente largos y han sido a mi parecer los que mas me perturbaron el sueño.

Visitas indeseadas: La bruja y el mensajero.

Tal vez, de las pesadillas mas aterradoras que se pueden tener sean aquellas que se acercan mas a la realidad, sobre todo por que no te das cuenta de que sigues durmiendo pues te hallas en tu cama y no hay nada que te indique lo contrario excepto esa extraña sensación de que hay alguien más ahí, alguien que no debería estar.

Primero sentí su presencia en la ventana, no abrí los ojos, pero le sentía, de la misma forma en la que siento a una persona que tiene malas intenciones. Una especie de estática que recorre todo mi cuerpo como si de pronto hubiera sido arrojado al agua, pero sin el agua. En un instante paso de estar en la ventana a estar al pie de la cama y sentí una familiaridad extraña, la seguridad de que conocía a aquella persona pero algo no estaba bien y era esa energía agresiva lo que había despertado mi instinto defensivo.

<Es mi abuela> pensé, tal vez un olor familiar, un no se qué que me hacia saber quien era pero al mismo tiempo sabía que era un disfraz para poder acercarse, paso de estar al pie de la cama a estar justo en mi lado de la cama observándome. Una sombra con la tenue forma de una mujer. No dude más y estire mi mano y le atrape, fría al tacto devore su esencia de manera instantánea, la sentí entrar a través de mi brazo y un dolor me atenazo el antebrazo, como cuando tragas algo que es demasiado grande y se te atora en la garganta, era su intento por escapar y sentía como si se me fuera a romper el brazo. No le deje salir, pero algo, una parte muy pequeña consiguió escapar e intento entrar en mi novia que se removió un poco en su sueño. Puse mi mano sobre ella y separe su esencia de la de la bruja y devore lo que restaba de ella y desperté.

Tal vez tengan dudas de que se tratara de un sueño, pero mi posición en el sueño no era la misma que la que tenía al despertar, esos pequeños detalles son los que me hacen diferenciar un sueño de la realidad.

Al día siguiente cae en la noche una llovía particularmente fuerte y entre los golpes de las gotas de llovía en la ventana escuche el crujir de la madera del piso. No sentía nada pero daba la impresión de que alguien estaba caminando en el cuarto de un lado a otro, entre abrí los ojos y vi la sombra de un hombre y me desperté sobresaltado. No había nadie. El sueño me abordo lentamente nuevamente y entonces sentí que alguien pasaba por el pie de la cama, lo sentí al rozarme el pie que sobre salia un poco, no se escucharon pasos pero el rocé me despertó nuevamente.

No abrí los ojos fastidiado por el sueño y este empezó a abordarme lentamente. Entonces, a la puerta de la habitación escucho la risa de un hombre, una risa irónica, hecha con la boca cerrada y solo articulada con la garganta. Al instante lo sentí muy cerca de mi oído,.

- ¿Cómo matas a un hombre nuevo? - me pregunto y el sobresalto me despertó.

FinVisitas indeseadas: La bruja y el mensajero.

Visitas indeseadas: Aguas agitadas.

No se de donde saca mi subconsciente estas historias, pero se que algunos personajes salen de películas y series que he llegado a ver, aunque no estén relacionados para nada con el sueño. Tal vez el subconsciente necesitaba a alguien que interpretará el papel y tomo al primero que recordó.

Un hombre joven, un profesor y su esposa estaban reunidos conmigo en una mesa. Ella y yo estábamos sentados mientras el daba vueltas intentando darnos una explicación, resolver un problema, pero no cualquier problema. Era de noche y las ventanas estaban tapadas para evitar que la luz saliera por que si de algo estábamos seguros era que aquellas cosas reaccionaban a la luz.

- Podemos avisar a la guardia costera - dijo al fin - ellos pueden hacer algo, sabemos que su primera aparición fue en el norte de Asía así que sabemos que su origen esta en alguna parte del océano en esa dirección.

Una especie de recuerdo me inundo en el instante en que sopese la acción y me aterrorice. Buques de guerra hundiéndose, repleto de aquellas cosas. El cielo siendo rociado de unas extrañas explosiones que precipitaban las aeronaves contra el mar. Entonces vi algo nuevo, cosas gigantescas moviéndose bajo el agua, muchas de ellas.

- No funcionará - dije - parece que hay unas cosas gigantescas bajo el agua que destruirán todo lo que pase sobre ellas.
- ¿Y un ataque nuclear? - volvió a sugerir el profesor.

Otro recuerdo me lleno la cabeza, una serie de imágenes confusas pero entre ellas algunas fueron muy claras. Se alimentaban de la energía radioactiva y esta aceleraba su reproducción. Volví a negar con la cabeza.

- Reaccionan a la luz, la radio actividad las ayuda a multiplicarse y son mas duras que el acero. Hagamos lo que hagamos, terminan cubriendo el globo- dije resignado.
- Krilin debería saber que hacer con esas cosas - sugirió la esposa del profesor.
- Esta muerto - respondió él.
- ¿Dónde y cuando? - pregunte distraído en mis pensamientos
- Hace unos días lo enviamos a la costa a recabar información sobre esas cosas. Quedo atrapado. - dijo el profesor sentándose a la mesa - ¿Crees que puedas salvarlo?

Respire profundo y lleve mi mente al lugar, parecía un barco varado en la costa de un pueblo. Yo llevaba una especie de traje de astronauta pero sin el casco ni el equipo a la espalda. Estaba flotando a unos treinta metros del barco y descendí hasta una pequeña abertura en la parte superior de este, vi las escaleras de madera que bajaban verticales hasta una pequeña habitación y esta tenia otra abertura con otra escalera. Baje por ellas y llegue a un camarote grande con una ventana que daba al mar y vi a un hombre calvo, bajo y con el mismo traje que yo cerca de la ventana. Como el bote estaba medio inclinado él estaba en una parte que le cubría ligeramente los pies con agua.

- ¿Krilin? - pregunte

El hombre voltio poco a poco y me observo con los ojos asustados y apenas logro articular algo.

- Corre - dijo antes de caer al piso de rodillas y luego de lado.

Iba a dar un paso hacía él para ayudarlo pero entonces escuche un millar de pasos al otro lado del camarote mientras el barco se inclinaba aun más por el peso que de pronto lo llenaba. Me agarre de las escaleras y empece a subir apenas los vi. Unas criaturas de un tamaño bajo, medio metro, con una caparazón como los cangrejos incluso en el color, sus patas también eran similares pero mucho mas largas, cuatro patas que terminaban en unas afiladas agujas. Corrieron hacía mi, muy rápido y apenas logre subir para evitar las agujas que intentaron cercenarme las piernas.

Llegue al siguiente piso y volteé hacia la escalera pensando que aquellas cosas no podrían subir por allí, pero apenas volteo veo como dos de aquellas cosas ya estaban entrando al piso y entendí que se apilaron para ayudarse a subir hasta ahí. Corrí a la siguiente escalera a apenas llegue a lo alto flote en el aire para alejarme de aquel lugar y  vi como cientos de miles de aquellas cosas empezaban a salir del mar hacia las calles, entrando a las casas por cientos y abarrotando todo el pueblo tan rápido como si de una inundación se tratará.

- No - le respondí al profesor mientras sentía que el corazón se me salía. - no hay manera.

De alguna manera termine en una universidad que tenia su sede a la orilla de un lago. Ese era el primer lugar donde se habían registrado los eventos. Me dirigía a un aula y al entrar una profesora me da una reprimenda.

- ¡Esperen a que termine esta clase para entrar! - me dice disgustada.
- ¡Oh! perdón - le dije y salí apenado al pasillo.

Parte de la sede reposaba sobre el agua, era de noche pero la sede estaba muy bien iluminada. <Mucha luz> pensé, aunque no sabía exactamente a que me refería.

- ¡Hey! - me grita un compañero con extraña familiaridad - ¿Aun no es la hora?
- Si - respondí - pero esa vieja ya se tomo parte de nuestra hora y aun así no nos deja entrar - le dije mientras señalaba el aula.
- Vamos afuera - me dijo él - este aire de encierro no me sienta bien.

Salimos a un sector de la universidad en el que podíamos acercarnos al lago. Me acerque un poco y mi compañero se altero.

- ¡Oye! - dijo para llamar mi atención - ese extremo es profundo.
- Solo quiero asegurarme de algo - le dije y pensé <esas malditas cosas están justo ahí, en la isla del frente inmóviles esperando la primera luz del alba> entonces recordé y me apresure hasta el agua, me arrodille y metí la cabeza al agua.

Pude ver el punto en el que la profundidad del lago se hacía evidente a solo medio metro de mi y de ahí solo oscuridad. De pronto mis brazos y piernas dejaron de funcionar y me fui de bruces al agua mientras aguantaba la respiración esperando que mi compañero se hubiera dado cuenta y me sacará de ahí. Por suerte fue así. Tirándome de la mochila el me jalo y me saco del agua antes de que yo cayera mas allá y me ahogara.

- ¿Pero qué te pasa? - me dijo mientras yo caía al suelo y tocia.
- Gracias - le dije - no podemos tocar el agua - agregue.

Los gritos dentro de la universidad llamaron nuestra atención mientras veíamos a personas salir aparatosamente y otros intentaban ver que estaba pasando. Y entonces les sentí, en el agua, cosas gigantescas moviéndose y arrojando algo al cielo, entonces la noche se hizo día.

Fin. Visitas indeseadas: Aguas agitadas.

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