El universo dentro de mi: Una clara diferencia.
Una de las cosas mas complejas que puedes hacer en un sueño es usar una habilidad, poder o hechizo, como le quieras llamar. Existen limites en lo que la mente considera apropiado y romper esos limites es bastante difícil. Volar de por si es complicado, recordarlo y usar esa habilidad cuando gustes es más complicado todavía, alterar tu entorno para que siga una regla que tu has creado eso esta mas allá de lo normal, al menos en mi experiencia.
La primera vez que hice el intento de usar una habilidad así desperté sudando por el esfuerzo y no conseguí nada. Seguí intentándolo y me frustraba tener sueños lucidos, intentar hacer algo especialmente increíble y que como en la realidad no pasara nada. Imagínate, te paras en la calle e intentas hacer un kame kame ha, estiras los brazos y ahí quedas, es un ejemplo no es exactamente lo que intentaba hacer pero casi, te sientes ridículo hasta en tu propia mente.
Entonces, un buen día, durante una persecución decidí hacer frente a mi enemigo, estiro un brazo y bam, sale una bola de energía disparada hacia ella, si era una mujer. Esta le da un manotazo y se ríe de mi <¿eso es todo?> me pregunta antes de sacar un arma y molerme a balazos, maldije. Eran mis primeros intentos serios de parar aquellas pesadillas constantes. Debía aprovechar los momentos de lucidez para practicar.
Llego un momento en el que lo logre de manera mas consciente, una técnica diferente, mas elaborada y siniestra. Salio una especie de rayo serpentiante como si de pintura se tratara y falle a mis perseguidores que huyeron al ver aquello, volví a maldecir por que no era eso lo que buscaba, pero al menos había hecho huir a los perseguidores que entraron al laberinto <aquella era la primera vez que lo veía>.
Después de que devore a los duendes que me atormentaba todo empezó a cambiar, conseguir aquel movimiento, romper con esa fuerza que me mantenía inmóvil pareció cambiar todo, un mayor control sobre mi mente. Con el tiempo he logrado hacer cualquier cosa que me proponga, eso si, las características del evento deben estar bien establecidas, así que es como programar, cosa en la que tengo clara ventaja. Todo debe seguir cierta lógica, cierto patrón, ciertas reglas. Así que cuando uso una habilidad debo estar bien claro en cuales son sus características y sus efectos sobre el ambiente y quienes allí estén, por lo que darles nombre me ayuda a recordar todo eso de golpe, como cuando digo "agua" y sabes exactamente de que hablo sin que te la describa.
El universo dentro de mi: Una clara diferencia.
Estábamos bajo un cielo muy estrellado y aunque no había luz ni luna se podía ver perfectamente claro todo el patio de unos treinta metros cuadrados rodeados por unos barracones de madera en el que conectaban todos sus balcones. Por alguna razón en mis sueños tengo aproximadamente diecisiete años, habían varios muchachos de mi edad practicando combates. Era un todos contra todos, en peleas de uno contra uno y estas se estaban dando en las terrazas, los balcones y el patio. Debías vencer a todos los contrincantes, cuando vencías a uno debías buscar a otro hasta haber combatido con todos.
Pero como imaginarán, no eran combates normales. No eran simples peleas de muchachos. Estos vestían unas armaduras negras que realmente parecen sacadas de historietas. Pero estas armaduras no te daban mayor fuerza, solo te permitían usar la tuya sin lastimar a tu oponente y dado a la velocidad con la que se movían, estas no debían pesar mucho.
Me gustan las artes marciales, pero no puedo decir que pueda moverme así, al menos no en el mundo real. Sin embargo, estoy asombrado con la capacidad de mi mente para guardar esos movimientos y puedo decir a mi favor que cuando, en estos sueños, tengo un cuerpo ágil se como usarlo. Como si se tratara de un vídeo juego y tuviera un control y conociera todos los trucos y botones posibles para cada personaje. Yo pienso y el cuerpo hace.
Así que ahí estaba, peleando con uno y otro compañero con una agilidad de sueños. Esquivar derecha, un poco a la izquierda para esquivar otro golpe, retroceder, golpear, retroceder, patada abajo, agachar, bloquear. El cuerpo respondía con claridad a mis deseos, sin retrasos, así que mis golpes eran certeros. No tarde en ganarle a todos mis compañeros en los diferentes escenarios y el ultimo que quedaba era mi primo que sonriendo con encanto y malicia me hizo saber de inmediato que sería un rival digno. Ambos invictos nos encontramos en un balcón y todos se detuvieron a vernos pelear.
Caminábamos por el balcón para encontrarnos en el centro, entonces me puse en posición defensiva con los brazos arriba y las manos abiertas el no se detuvo sino que corrió hacia mi rápidamente brinco, dio un medio giro y arrojo una patada derecha en el aire que paso entre mis brazos en dirección a mi pecho. Aunque pude agarrar la pierna con mis manos, la patada fue tan rápida que apenas y pude reducir su velocidad y me impacto en el pecho arrojándome un metro hacía atrás.
Recobre rápido el equilibrio retrocediendo un pie y agarrándome de la baranda del balcón, la armadura redujo el impacto. Mi primo no se demoró en dar dos pasos mas para arrojar otra patada antes de que me recuperara. La esquive sacando mi dorso por la baranda, ya que fue una recta dirigida al rostro, di una vuelta rápida apoyándome en ella y a través de sus aberturas le arroje una patada a su pie de equilibrio antes de dar otro giro y caer al patio. Al ver hacía el balcón lo vi preparándose para saltar sobre mi, se había repuesto rápido.
Un rápido salto hacia atrás con dos volteretas me sacaron de su alcance, su ataque había ido cargado de una descarga de energía. Se estaba levantando cuando yo arremetí rápidamente dándole un golpe a mano abierta en el pecho haciéndolo volar unos metros hasta que cayo aparatosamente.
Se escucho un alboroto, unos parecían contentos y otros mas decepcionados y otros tantos solo se reían.
- Esa fue buena - me dijo mi primo.
- Si peleas así es fácil ganarte - le respondí.
- Allá arriba casi te gano - me dice sonriendo mientras señala el balcón.
- ¿Qué te parece una pelea mas sería? - escuche decir a alguien en el balcón frente al que había peleado con mi primo y por el rabillo del ojo veo a alguien saltar al patio.
Volteo y me encuentro con un sujeto solo un poco mas bajo que yo, casi de la estatura de mi primo. Un metro setenta. Un moreno en el que sus ojos se veía mucha mas experiencia de la que su edad dejaría ver.
- Bueno - le respondí accediendo.
- Es graduado - me dice mi primo serio - solo le falta el titulo y esta bastante por encima de nosotros.
- Mejor aún - le respondí confiado mientras sonreía - necesito alguien que si sepa pelear.
El patio quedo en silencio. Yo en un extremo y el en el otro, una mano atrás y otra al frente en una posición algo fanfarrona a mi parecer. Yo me cuadre en la defensa pero el hizo un gesto de no estar dispuesto a atacar así que empecé yo.
En un abrir y cerrar de ojos me había colado bajo su brazo derecho y le arroje un golpe al pecho con la mano izquierda abierta, mi intención era que se confiara y intentará golpear pero en vez de eso él se quito en el último segundo, sabía que atacaría con una patada ascendente o un golpe descendente a mi posición, era lo mas rápido y la única opción debido al movimiento que le obligue a hacer. Así que me quite tan rápido como pude y esquive el golpe. Recupere el equilibrio y le arroje una sería de golpes mientras mis pies buscaban perturbar su equilibrio, pero él se limitaba a retroceder y esquivar.
Vi su patrón en un segundo y lance un golpe a su pecho que sabría no se esperaría y acerté de lleno empujándolo unos metros, no cayo y por un segundo dirigió su mirada al pecho. En ese solo segundo levante mi mano izquierda para hacer aparecer a su alrededor un muro de un metro, una especie de pozo para inmovilizarlo, salte para pasar sobre su posición mientras hacía que el pozo se llenara de agua hasta cubrir la mitad de su cuerpo y arrojaba al mismo tiempo un chorro de agua congelante que golpeo el agua y la congelo al instante. Al mismo tiempo él vio que el muro lo rodeaba me miró saltar sobre él y mientras yo arrojaba mi ataque el daba un giro en el aire para salir del pozo y escapar de él.
La velocidad de mi ataque fue alucinante, pero su velocidad para escapar era de vértigo. Esto ocurrió en un abrir y cerrar de ojos. Su elegancia y velocidad para escapar fueron las de un maestro de artes marciales.
- ¿Eso es todo? - me dijo y en su cara se veía el aburrimiento - atácame como si esta pelea fuera real - me dijo como en tono suplicante, como si aquello no hubiera sido lo mejor de mi.
- Así que eso es lo que quieres - le respondí entre emocionado e insultado - entonces prepárate para un ataque real.
Libere una presión que espeso el aire, esa presión que te inmoviliza y te impide moverte en una pesadilla. <Estocada> Reduce en menos de un segundo mi distancia con él y lo golpee en el pecho, en mi mano había una especie de esfera azul que estrelle contra él y que provoco una onda azulada en el aire en mi recorrido, usando el impulso y la velocidad aumentada con mi propia energía, terminamos doce metros mas allá del punto de impacto medio segundo después.
El movió su brazo para apartar el mio que le apuntaba al pecho completamente estirado y con la yema de los dedos tocando su armadura. Me empujo un poco un lado para abrirse paso ya que se encontraba arrinconado al fondo del pasillo y salio caminando, exasperado, fastidiado.
- Que aburrido - dijo al fin y salto a las terrazas mientras otros de sus compañeros lo seguían.
Yo estaba mirándolo con los ojos y la boca medio abierta, estaba claramente asombrado por que no le había hecho ni un rasguño a su armadura. Mi primo se me acerco.
- ¡Eso estuvo genial! - me dice con cierto brillo en sus ojos.
- No le hice nada - reaccione al fin.
- ¡Era de ultimo grado! - me dice como intentando hacerme entender.
- Le di de lleno con "estocada" y no le hice nada.
- ¡Lo moviste diez metros! ¡Al mejor de su clase!
Volví a mirar hacia los tejados por donde lo había visto marcharse, yo estaba rodeado de compañeros claramente emocionados mientras yo estaba pasmado. No me ataco, esquivo prácticamente todos mis ataques y los que le dieron no le hicieron nada y para colmo, pelear conmigo lo fastidiaba.
Fin. El universo dentro de mi: Una clara diferencia.
La primera vez que hice el intento de usar una habilidad así desperté sudando por el esfuerzo y no conseguí nada. Seguí intentándolo y me frustraba tener sueños lucidos, intentar hacer algo especialmente increíble y que como en la realidad no pasara nada. Imagínate, te paras en la calle e intentas hacer un kame kame ha, estiras los brazos y ahí quedas, es un ejemplo no es exactamente lo que intentaba hacer pero casi, te sientes ridículo hasta en tu propia mente.
Entonces, un buen día, durante una persecución decidí hacer frente a mi enemigo, estiro un brazo y bam, sale una bola de energía disparada hacia ella, si era una mujer. Esta le da un manotazo y se ríe de mi <¿eso es todo?> me pregunta antes de sacar un arma y molerme a balazos, maldije. Eran mis primeros intentos serios de parar aquellas pesadillas constantes. Debía aprovechar los momentos de lucidez para practicar.
Llego un momento en el que lo logre de manera mas consciente, una técnica diferente, mas elaborada y siniestra. Salio una especie de rayo serpentiante como si de pintura se tratara y falle a mis perseguidores que huyeron al ver aquello, volví a maldecir por que no era eso lo que buscaba, pero al menos había hecho huir a los perseguidores que entraron al laberinto <aquella era la primera vez que lo veía>.
Después de que devore a los duendes que me atormentaba todo empezó a cambiar, conseguir aquel movimiento, romper con esa fuerza que me mantenía inmóvil pareció cambiar todo, un mayor control sobre mi mente. Con el tiempo he logrado hacer cualquier cosa que me proponga, eso si, las características del evento deben estar bien establecidas, así que es como programar, cosa en la que tengo clara ventaja. Todo debe seguir cierta lógica, cierto patrón, ciertas reglas. Así que cuando uso una habilidad debo estar bien claro en cuales son sus características y sus efectos sobre el ambiente y quienes allí estén, por lo que darles nombre me ayuda a recordar todo eso de golpe, como cuando digo "agua" y sabes exactamente de que hablo sin que te la describa.
El universo dentro de mi: Una clara diferencia.
Estábamos bajo un cielo muy estrellado y aunque no había luz ni luna se podía ver perfectamente claro todo el patio de unos treinta metros cuadrados rodeados por unos barracones de madera en el que conectaban todos sus balcones. Por alguna razón en mis sueños tengo aproximadamente diecisiete años, habían varios muchachos de mi edad practicando combates. Era un todos contra todos, en peleas de uno contra uno y estas se estaban dando en las terrazas, los balcones y el patio. Debías vencer a todos los contrincantes, cuando vencías a uno debías buscar a otro hasta haber combatido con todos.
Pero como imaginarán, no eran combates normales. No eran simples peleas de muchachos. Estos vestían unas armaduras negras que realmente parecen sacadas de historietas. Pero estas armaduras no te daban mayor fuerza, solo te permitían usar la tuya sin lastimar a tu oponente y dado a la velocidad con la que se movían, estas no debían pesar mucho.
Me gustan las artes marciales, pero no puedo decir que pueda moverme así, al menos no en el mundo real. Sin embargo, estoy asombrado con la capacidad de mi mente para guardar esos movimientos y puedo decir a mi favor que cuando, en estos sueños, tengo un cuerpo ágil se como usarlo. Como si se tratara de un vídeo juego y tuviera un control y conociera todos los trucos y botones posibles para cada personaje. Yo pienso y el cuerpo hace.
Así que ahí estaba, peleando con uno y otro compañero con una agilidad de sueños. Esquivar derecha, un poco a la izquierda para esquivar otro golpe, retroceder, golpear, retroceder, patada abajo, agachar, bloquear. El cuerpo respondía con claridad a mis deseos, sin retrasos, así que mis golpes eran certeros. No tarde en ganarle a todos mis compañeros en los diferentes escenarios y el ultimo que quedaba era mi primo que sonriendo con encanto y malicia me hizo saber de inmediato que sería un rival digno. Ambos invictos nos encontramos en un balcón y todos se detuvieron a vernos pelear.
Caminábamos por el balcón para encontrarnos en el centro, entonces me puse en posición defensiva con los brazos arriba y las manos abiertas el no se detuvo sino que corrió hacia mi rápidamente brinco, dio un medio giro y arrojo una patada derecha en el aire que paso entre mis brazos en dirección a mi pecho. Aunque pude agarrar la pierna con mis manos, la patada fue tan rápida que apenas y pude reducir su velocidad y me impacto en el pecho arrojándome un metro hacía atrás.
Recobre rápido el equilibrio retrocediendo un pie y agarrándome de la baranda del balcón, la armadura redujo el impacto. Mi primo no se demoró en dar dos pasos mas para arrojar otra patada antes de que me recuperara. La esquive sacando mi dorso por la baranda, ya que fue una recta dirigida al rostro, di una vuelta rápida apoyándome en ella y a través de sus aberturas le arroje una patada a su pie de equilibrio antes de dar otro giro y caer al patio. Al ver hacía el balcón lo vi preparándose para saltar sobre mi, se había repuesto rápido.
Un rápido salto hacia atrás con dos volteretas me sacaron de su alcance, su ataque había ido cargado de una descarga de energía. Se estaba levantando cuando yo arremetí rápidamente dándole un golpe a mano abierta en el pecho haciéndolo volar unos metros hasta que cayo aparatosamente.
Se escucho un alboroto, unos parecían contentos y otros mas decepcionados y otros tantos solo se reían.
- Esa fue buena - me dijo mi primo.
- Si peleas así es fácil ganarte - le respondí.
- Allá arriba casi te gano - me dice sonriendo mientras señala el balcón.
- ¿Qué te parece una pelea mas sería? - escuche decir a alguien en el balcón frente al que había peleado con mi primo y por el rabillo del ojo veo a alguien saltar al patio.
Volteo y me encuentro con un sujeto solo un poco mas bajo que yo, casi de la estatura de mi primo. Un metro setenta. Un moreno en el que sus ojos se veía mucha mas experiencia de la que su edad dejaría ver.
- Bueno - le respondí accediendo.
- Es graduado - me dice mi primo serio - solo le falta el titulo y esta bastante por encima de nosotros.
- Mejor aún - le respondí confiado mientras sonreía - necesito alguien que si sepa pelear.
El patio quedo en silencio. Yo en un extremo y el en el otro, una mano atrás y otra al frente en una posición algo fanfarrona a mi parecer. Yo me cuadre en la defensa pero el hizo un gesto de no estar dispuesto a atacar así que empecé yo.
En un abrir y cerrar de ojos me había colado bajo su brazo derecho y le arroje un golpe al pecho con la mano izquierda abierta, mi intención era que se confiara y intentará golpear pero en vez de eso él se quito en el último segundo, sabía que atacaría con una patada ascendente o un golpe descendente a mi posición, era lo mas rápido y la única opción debido al movimiento que le obligue a hacer. Así que me quite tan rápido como pude y esquive el golpe. Recupere el equilibrio y le arroje una sería de golpes mientras mis pies buscaban perturbar su equilibrio, pero él se limitaba a retroceder y esquivar.
Vi su patrón en un segundo y lance un golpe a su pecho que sabría no se esperaría y acerté de lleno empujándolo unos metros, no cayo y por un segundo dirigió su mirada al pecho. En ese solo segundo levante mi mano izquierda para hacer aparecer a su alrededor un muro de un metro, una especie de pozo para inmovilizarlo, salte para pasar sobre su posición mientras hacía que el pozo se llenara de agua hasta cubrir la mitad de su cuerpo y arrojaba al mismo tiempo un chorro de agua congelante que golpeo el agua y la congelo al instante. Al mismo tiempo él vio que el muro lo rodeaba me miró saltar sobre él y mientras yo arrojaba mi ataque el daba un giro en el aire para salir del pozo y escapar de él.
La velocidad de mi ataque fue alucinante, pero su velocidad para escapar era de vértigo. Esto ocurrió en un abrir y cerrar de ojos. Su elegancia y velocidad para escapar fueron las de un maestro de artes marciales.
- ¿Eso es todo? - me dijo y en su cara se veía el aburrimiento - atácame como si esta pelea fuera real - me dijo como en tono suplicante, como si aquello no hubiera sido lo mejor de mi.
- Así que eso es lo que quieres - le respondí entre emocionado e insultado - entonces prepárate para un ataque real.
Libere una presión que espeso el aire, esa presión que te inmoviliza y te impide moverte en una pesadilla. <Estocada> Reduce en menos de un segundo mi distancia con él y lo golpee en el pecho, en mi mano había una especie de esfera azul que estrelle contra él y que provoco una onda azulada en el aire en mi recorrido, usando el impulso y la velocidad aumentada con mi propia energía, terminamos doce metros mas allá del punto de impacto medio segundo después.
El movió su brazo para apartar el mio que le apuntaba al pecho completamente estirado y con la yema de los dedos tocando su armadura. Me empujo un poco un lado para abrirse paso ya que se encontraba arrinconado al fondo del pasillo y salio caminando, exasperado, fastidiado.
- Que aburrido - dijo al fin y salto a las terrazas mientras otros de sus compañeros lo seguían.
Yo estaba mirándolo con los ojos y la boca medio abierta, estaba claramente asombrado por que no le había hecho ni un rasguño a su armadura. Mi primo se me acerco.
- ¡Eso estuvo genial! - me dice con cierto brillo en sus ojos.
- No le hice nada - reaccione al fin.
- ¡Era de ultimo grado! - me dice como intentando hacerme entender.
- Le di de lleno con "estocada" y no le hice nada.
- ¡Lo moviste diez metros! ¡Al mejor de su clase!
Volví a mirar hacia los tejados por donde lo había visto marcharse, yo estaba rodeado de compañeros claramente emocionados mientras yo estaba pasmado. No me ataco, esquivo prácticamente todos mis ataques y los que le dieron no le hicieron nada y para colmo, pelear conmigo lo fastidiaba.
Fin. El universo dentro de mi: Una clara diferencia.
Comentarios
Publicar un comentario