✅ El ultimo cuarto.
No se cuantos de ustedes habrán sufrido o aún sufren de terrores nocturnos. Yo, casi todas la noches. Parálisis de sueño, espectros que te atacan y sombras que te persiguen son solo la punta del iceberg. Cuando tu mente te ha declarado la guerra, aquellos que sufrimos de este tipo particular de pesadillas somos los que podemos decir que lo hemos visto casi todo. He visto morir a un número indeterminado de personas, he sido asesinado y he conocido la muerte en varias formas, me he enfrentado a criaturas que no se pueden reproducir en películas de terror y pare usted de contar. Pero, ¿cómo no he perdido la cordura? Tal vez me toque explicarlo en varias entradas.
Lo primero que se de mi enemigo es que tomara cualquier cosa de la realidad que pueda usar contra mi, una de las primeras cosas que tomo vino de un evento real narrado por mis dos hermanos mayores quienes lo vivieron juntos y quienes afirman que el hecho fue real.
El ultimo cuarto.
Ellos debían tener entre 2 y 5 años. Mi hermano mayor, David, jugaba con Ericka en una habitación de la casa. Yo aun no había nacido. Era la habitación que se hallaba al fondo de la segunda planta. Lleno de objetos que se usarían en algún otro momento, tierra, elementos de construcción y cachivaches. Para llegar a esta habitación hay que cruzar un balcón que sirve de pasillo. Esta habitación no contaba con iluminación propia así que normalmente solo se iba en el día. Y así pues, ellos se encontraban jugando en esta habitación, sentados en el suelo.
Antes que nada, cabe destacar que la habitación cuenta con un marco en la entrada de dos puertas, solo una esta instalada. Es en esta única puerta que ellos escuchan un sonido, como cuando alguien toca para entrar. Al dirigir la mirada, no ven a nadie, pero algo llama su atención. Un guante de construcción es visible, asomándose por encima del metro y medio, alguien desde afuera usando el guante agarraba la puerta. David se levanta para ver quien es, Ericka que estaba mucho mas cerca de la puerta levanta la mirada y lo imita. Ambos al mirar detrás de la puerta notan sin mirar hacia arriba, que no hay nadie ahí. Sin pensarlo dos veces corren por el pasillo, bajan las escaleras hasta la sala donde se encuentra nuestro padre.
Sorprendido por su agitación les pregunta que paso. Sin dudar le cuentan lo que vieron. Sin regañarles y sin mediar ninguna otra palabra mis padre les dice que se queden jugando ahí y que no suban. El tampoco fue a verificar su historia, simplemente se quedo ahí con ellos.
Tal vez por esta razón terminamos teniéndole pavor a esa habitación, a la que apodamos "el último cuarto" y no queríamos acercarnos a ella y mucho menos de noche. No es muy grande, tal vez de 3 metros cuadrados, pero este cuarto de la casa termino por tener lugar casi en todas mis pesadillas, pues era la puerta que usarían todos los demonios para llegar hasta mi.
Lo primero que se de mi enemigo es que tomara cualquier cosa de la realidad que pueda usar contra mi, una de las primeras cosas que tomo vino de un evento real narrado por mis dos hermanos mayores quienes lo vivieron juntos y quienes afirman que el hecho fue real.
El ultimo cuarto.
Ellos debían tener entre 2 y 5 años. Mi hermano mayor, David, jugaba con Ericka en una habitación de la casa. Yo aun no había nacido. Era la habitación que se hallaba al fondo de la segunda planta. Lleno de objetos que se usarían en algún otro momento, tierra, elementos de construcción y cachivaches. Para llegar a esta habitación hay que cruzar un balcón que sirve de pasillo. Esta habitación no contaba con iluminación propia así que normalmente solo se iba en el día. Y así pues, ellos se encontraban jugando en esta habitación, sentados en el suelo.
Antes que nada, cabe destacar que la habitación cuenta con un marco en la entrada de dos puertas, solo una esta instalada. Es en esta única puerta que ellos escuchan un sonido, como cuando alguien toca para entrar. Al dirigir la mirada, no ven a nadie, pero algo llama su atención. Un guante de construcción es visible, asomándose por encima del metro y medio, alguien desde afuera usando el guante agarraba la puerta. David se levanta para ver quien es, Ericka que estaba mucho mas cerca de la puerta levanta la mirada y lo imita. Ambos al mirar detrás de la puerta notan sin mirar hacia arriba, que no hay nadie ahí. Sin pensarlo dos veces corren por el pasillo, bajan las escaleras hasta la sala donde se encuentra nuestro padre.
Sorprendido por su agitación les pregunta que paso. Sin dudar le cuentan lo que vieron. Sin regañarles y sin mediar ninguna otra palabra mis padre les dice que se queden jugando ahí y que no suban. El tampoco fue a verificar su historia, simplemente se quedo ahí con ellos.
Tal vez por esta razón terminamos teniéndole pavor a esa habitación, a la que apodamos "el último cuarto" y no queríamos acercarnos a ella y mucho menos de noche. No es muy grande, tal vez de 3 metros cuadrados, pero este cuarto de la casa termino por tener lugar casi en todas mis pesadillas, pues era la puerta que usarían todos los demonios para llegar hasta mi.
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