De aliados a enemigos. Primera parte.
Supongo que todos en nuestra vida habremos tenido algún juguete al cual nos apegamos. Pudo saltar de ser nuestro villano a nuestro héroe pero algo era seguro, nos acompañaba en cada salto a la imaginación mientras jugábamos. Yo puedo recordar uno o dos de ellos, el primero un peluche un tanto extraño, con rayas de colores en un cuerpo de tela, teniendo las patitas, manos y cabeza con un material mucho mas suave. El otro, el típico robot de plástico que muchas veces venia en las piñatas. No recuerdo que edad tenia pero era realmente pequeño, y veía estos dos juguetes mucho más grandes de lo que realmente eran.
En fin, pase bastantes horas jugando con estos, enfrentándolos en batallas mortales y peleas interminables, se habían vuelto parte de mi día a día y muy pronto también de las noches.
De aliados a enemigos.
Recuerdo haber despertado en el cuarto más grande de la casa, como ya he mencionado en otra entrada, dormía con mi madre y hermano menor en la cama matrimonial que había en este. <Sonido fuerte que proviene del ultimo cuarto> En la habitación donde yo estaba también había una cama de una plaza donde dormía mi hermana. Ella que se despertó con el sondo sordo que escuchamos abre muchos los ojos y se levanta de la cama.
<sonido sordo de paso muy pesado en el balcón que da al ultimo cuarto> Me bajo de la cama y me acerco a donde esta ella y veo en dirección a la puerta. Por alguna razón se que sea lo que sea que esta afuera, sabe donde estoy y va a por mi. <Otra pisada fuerte y estruendosa, esta vez mas cerca>
Cada golpe tardaba en escucharse cerca de tres segundos, cada uno más cerca que el anterior y mucho más fuerte. Abre de golpe la puerta doble y se adentra dos pasos y veo que es lo que produce los sonidos, casi dos metros de altura y con unos ojos envueltos en un rojo profundo observa la habitación hasta que da con lo que busca, yo. Moviéndose más rápido que antes este robot intenta agarrarme mi hermana que ve que va hacia mi, aprovecha y sale corriendo a la puerta momento en que el robot la mira por un segundo antes de volver a poner su atención en mi.
Para mi edad, no era nada tonto, en lo que giro a ver a mi hermana corrí y pase bajo sus piernas así que cuando volvió a mirar hacia mi posición, ya no estaba ahí. Sentí, a mi espalda, como se giraba para intentar atraparme, corrí tan rápido como pude mientras escuchaba ya a mi hermana bajar por las escaleras hechas con escalones de madera. Salí de la habitación y hice lo mismo. Al llegar abajo, entre la cocina y el comedor podía ver la puerta del cuarto, la habitación se ve oscura. Pero no se ve nada saliendo de ella. Mi madre estaba cocinando y yo con el corazón en el pecho latiendo con fuerza. Intuyo que mi hermana esta en la sala. Esta se ubica justo debajo del cuarto, las escaleras están justo a la mitad de la casa así que dividen la sala de la cocina.
Camino hacía las escaleras, mi madre esta ahí, así que no creí que la cosa fuera a aparecer. <Un paso fuerte se vuelve a escuchar> Me equivoque. Estaba justo en la parte superior de las escaleras, observándome. <décimo segundo escalón, un estruendo. No se como la madera soporta su peso> Sin pensarlo corrí a la sala mientras escuchaba el segundo estruendo en el décimo primer escalón. Veo a mi hermana, en la esquina mas alejada del portal de la cocina viendo con terror. Yo me pongo junto a ella y también veo hacia la puerta mientras escucho cada estruendo en las escaleras.
Parecía que mi madre no podía ni ver ni escucha a aquella cosa que me estaba siguiendo y no tenía a donde huir. Llego hasta la sala y se acerco a mi poco a poco esta vez con las piernas más cerradas y bajando los brazos para que no escapara. Me pego a mi hermana y cuando esta corre yo hago lo mismo escudándome en ella, el robot la agarra mientras yo sigo corriendo hacia la cocina, el la arroja a un lado, ella no es su objetivo. Mi madre me ve, esta frente a mi "Vengan a comer" dice. La veo con ojos grandes y volteo. Ericka esta viendo televisión, a su lado en el suelo esta el robot tirado.
Fin. De aliados a enemigos.
Al despertar, como cada día salia tan rápido del cuarto como podía, sin mirar atrás. no dude en arrojar al robot por la ventana apenas tuve la oportunidad y pasaría mucho tiempo antes de que estuviera dispuesto a darle la espalda a aquellas escaleras, sobre todo de noche, pues siempre sentía que algo salía del ultimo cuarto en silencia y me observaba desde aquel último peldaño de la escalera.
En fin, pase bastantes horas jugando con estos, enfrentándolos en batallas mortales y peleas interminables, se habían vuelto parte de mi día a día y muy pronto también de las noches.
De aliados a enemigos.
Recuerdo haber despertado en el cuarto más grande de la casa, como ya he mencionado en otra entrada, dormía con mi madre y hermano menor en la cama matrimonial que había en este. <Sonido fuerte que proviene del ultimo cuarto> En la habitación donde yo estaba también había una cama de una plaza donde dormía mi hermana. Ella que se despertó con el sondo sordo que escuchamos abre muchos los ojos y se levanta de la cama.
<sonido sordo de paso muy pesado en el balcón que da al ultimo cuarto> Me bajo de la cama y me acerco a donde esta ella y veo en dirección a la puerta. Por alguna razón se que sea lo que sea que esta afuera, sabe donde estoy y va a por mi. <Otra pisada fuerte y estruendosa, esta vez mas cerca>
Cada golpe tardaba en escucharse cerca de tres segundos, cada uno más cerca que el anterior y mucho más fuerte. Abre de golpe la puerta doble y se adentra dos pasos y veo que es lo que produce los sonidos, casi dos metros de altura y con unos ojos envueltos en un rojo profundo observa la habitación hasta que da con lo que busca, yo. Moviéndose más rápido que antes este robot intenta agarrarme mi hermana que ve que va hacia mi, aprovecha y sale corriendo a la puerta momento en que el robot la mira por un segundo antes de volver a poner su atención en mi.
Para mi edad, no era nada tonto, en lo que giro a ver a mi hermana corrí y pase bajo sus piernas así que cuando volvió a mirar hacia mi posición, ya no estaba ahí. Sentí, a mi espalda, como se giraba para intentar atraparme, corrí tan rápido como pude mientras escuchaba ya a mi hermana bajar por las escaleras hechas con escalones de madera. Salí de la habitación y hice lo mismo. Al llegar abajo, entre la cocina y el comedor podía ver la puerta del cuarto, la habitación se ve oscura. Pero no se ve nada saliendo de ella. Mi madre estaba cocinando y yo con el corazón en el pecho latiendo con fuerza. Intuyo que mi hermana esta en la sala. Esta se ubica justo debajo del cuarto, las escaleras están justo a la mitad de la casa así que dividen la sala de la cocina.
Camino hacía las escaleras, mi madre esta ahí, así que no creí que la cosa fuera a aparecer. <Un paso fuerte se vuelve a escuchar> Me equivoque. Estaba justo en la parte superior de las escaleras, observándome. <décimo segundo escalón, un estruendo. No se como la madera soporta su peso> Sin pensarlo corrí a la sala mientras escuchaba el segundo estruendo en el décimo primer escalón. Veo a mi hermana, en la esquina mas alejada del portal de la cocina viendo con terror. Yo me pongo junto a ella y también veo hacia la puerta mientras escucho cada estruendo en las escaleras.
Parecía que mi madre no podía ni ver ni escucha a aquella cosa que me estaba siguiendo y no tenía a donde huir. Llego hasta la sala y se acerco a mi poco a poco esta vez con las piernas más cerradas y bajando los brazos para que no escapara. Me pego a mi hermana y cuando esta corre yo hago lo mismo escudándome en ella, el robot la agarra mientras yo sigo corriendo hacia la cocina, el la arroja a un lado, ella no es su objetivo. Mi madre me ve, esta frente a mi "Vengan a comer" dice. La veo con ojos grandes y volteo. Ericka esta viendo televisión, a su lado en el suelo esta el robot tirado.
Fin. De aliados a enemigos.
Al despertar, como cada día salia tan rápido del cuarto como podía, sin mirar atrás. no dude en arrojar al robot por la ventana apenas tuve la oportunidad y pasaría mucho tiempo antes de que estuviera dispuesto a darle la espalda a aquellas escaleras, sobre todo de noche, pues siempre sentía que algo salía del ultimo cuarto en silencia y me observaba desde aquel último peldaño de la escalera.
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