Lo que la oscuridad esconde
Tal vez mientras mas realista es un sueño mas tenebroso puede llegar a ser. Pero la realidad esta sobre valorada, el subconsciente dicta que es y que no es real. Y si puedes llegar a sentir dolor dentro de un sueño poco importa que tan cercano a la realidad sea, si te alcanzan vas a arrepentirte. Una de las cosas que me molestan de las películas es ver como las personas se pueden dejar matar sin tan siquiera defenderse, claro a menos que se trate de algo que no puedes matar por que esta demás decir que no es posible matar algo que ya esta muerto ¿verdad?
Lo que la oscuridad esconde
- Es aquí. - Dice uno de mis tres acompañantes.
Estábamos en la esquina entre una calle transcurrida y una avenida principal y frente a nosotros estaba una especie de fabrica. Paredes marrones como de ladrillos, pero no se podía ver ninguna ventana excepto las del tercer piso y una gran puerta de latón cerrada que parecía dar al estacionamiento o un almacén. El edificio ocupaba toda la cuadra.
- Tal vez por la calle de atrás consigamos alguna entrada - dice alguien. (Lo siento, no recuerdo los nombres. Son tres niños los que me acompañan, pero yo no parecía muy interesado en detallarlos, como si los conociera de toda la vida)
Seguimos el consejo de nuestro amigo y notamos que a un costado había una entrada de ventilación.
- Tendremos que arrastrarnos por ahí.
Despegamos la ventanilla del conducto de aire y nos arrastramos por el unos cuatro metros hasta llegar a lo que parecía una recepción. Todo el edificio parecía estar abandonado.
- ¿Y ahora a donde vamos? - pregunto.
- Arriba - responde el que lideraba al grupo - se supone que debe estar en una de las habitaciones superiores.
- ¿Cómo sabremos que es? - pregunta otro.
- Para eso esta él. - Dice mirándome - nosotros no podemos verlo.
- Bueno -les digo en voz baja - tal vez deberían bajar la voz por que creo que tampoco pueden ver eso. - Digo señalando algo.
Frente a nosotros, habían unas escaleras eléctricas detenidas y se veían con claridad los pisos superiores y las escaleras que daban hacia ellos por que no había pisos sobre la recepción. En el tercer piso algo estaba volando sobre las escaleras y era grande, del tamaño de un hombre adulto y acababa de detenerse a mirar escaleras abajo.
- Puedo verlo. - dice en voz baja el líder.
- ¿Qué es? - pregunta otro
- Una gárgola tal vez.
- Parece hay alguien caminando entre los pisos. - dice alguien mas.
- No alguien, algo.
- Parece que en la oscuridad es fácil verlos. No hay que dejar que nos vean.
Caminamos despacio a las escaleras rogando que cuando llegáramos al segundo piso la gárgola ya no estuviera ahí. Deseo que se cumplió, pues justo al llegar al piso la gárgola bajo volando y se poso de espaldas a las escaleras dejándonos el paso abierto. Llegamos al tercer piso, pero no veíamos a nadie mas en el. Así que en vez de seguir subiendo algo me llamo fuertemente la atención así que le hice señas al grupo. Un pasillo largo llevaba hasta una puerta al final de un corredor frente a las escaleras que daban al cuarto piso.
Llegamos a la puerta y al entrar nos conseguimos con un espacio iluminado por velas y unas pocas lamparas. Parecía una biblioteca, tenia prácticamente seis metros cuadrados o mas. Las estanterías estaban pegadas a las paredes y dejaban varias mesas libres en el centro.
- ¿Qué es este lugar? - escucho decir a alguien.
- Esta aquí. Pero no se en que parte. - les digo.
Todo el grupo empieza a revisar todo el lugar, cada uno desde una esquina. Removemos los estantes y las mesas.
- No veo nada aquí que llame mi atención. ¿Estás seguro? - dice el líder.
- Se que está aquí, puedo sentirlo. Pero no se que...
Un golpe sordo se escucha en el pasillo. Una pisada tal vez, el eco reboto hasta la biblioteca como un estruendo. Un segundo golpe sordo, mas cerca que el anterior. El corazón casi se nos sale del susto.
- ¿Qué diablos es eso? - pregunta uno de los acompañantes en voz baja claramente aterrado. todos lo estábamos.
Un tercer paso. Mas cerca de la entrada, mas fuerte al resonar y como en sincronía todos vemos el estante que esta mas cerca de la puerta. Corren hasta él para usarlo para bloquear la puerta mientras que yo observo a todas las esquinas buscando algo, una pista de lo que fuera que fuimos a buscar.
El siguiente paso casi nos hace caer al piso. No solo el sonido fue ensordecedor, hizo vibrar el piso con tal fuerza que tiro libros de las estanterías. Los chicos se alejan de la puerta retrocediendo lentamente y con los ojos muy abiertos. Entonces veo en uno de los libros que están mas alejados salir una luz azulada. Corro hasta el cuando escucho un estruendo detrás de mi. Algo ha hecho volar la puerta que solo por ser de metal no se destrozo, pero la estantería que bloqueaba la puerta quedo hecha pedazos ante el enorme impacto. Tomo el libro y lo abro, dentro hay una fragmento de cristal que meto en un pequeño bolso que llevo. Volteo para decirle a mis compañeros que ya tengo el fragmento y ver que destrozo la puerta.
¿Saben que es el verdadero miedo? Miedo a lo desconocido, si te enfrentas a un monstruo al menos sabes que estas enfrentando. Nosotros no sabíamos que enfrentábamos, por que no había nada ahí y eso me dejo sin aliento. ¿Correr? ¿A donde? Por lo que sabíamos si corríamos a la puerta iríamos directo a la boca del lobo. No había dirección a la que huir por que no sabíamos donde estaba la cosa que tiro la puerta. Estábamos paralizados de terror y por irónico que eso fuera eso nos dio una posibilidad pues parecía que el tampoco podía vernos.
Un libro que estaba al borde de una estantería producto del golpe a la puerta termina por caer y de la pobre estantería solo quedaron astillas. El golpe fue tan rápido y tan violento que las mesas cercanas y las estanterías volaron por unos segundos. Aquel golpe nos trajo de vuelta en seco, corrimos tan rápido como nuestros pies nos lo permitieron saliendo de aquella habitación solo para escuchar el latido de las alas de la gárgola que subía desde el piso de abajo. Giramos sin pensar, corrimos a la izquierda por el único camino que nos quedaba.
Un pasillo oscuro con varias puestas que daban a habitaciones igual de oscuras. El pasillo era cuadrado por lo que irremediablemente al darle la vuelta llegaríamos a las escaleras, solo necesitábamos que la gárgola nos siguiera. Corrimos hasta el final del pasillo y sin darnos cuenta nos separamos y quedo con el líder en una de las habitaciones del centro.
- No nos siguió. - Dijo en voz baja refiriéndose a la gárgola.
- Quiero despertar. - Le digo.
- No puedes hacerlo aquí. Este lugar no te dejara.
- Lo se - le digo - lo intente en la biblioteca. No puedo despertar.
Oh, si, lo intente. Incluso ahí estaba intentado despertar. Enfocando todas mis fuerzas, rogando que alguien me despertará o que estuviera pegando gritos. Una alarma, la luz del sol. Pero nada de eso pasaría. Debía vivir mi pesadilla sin ayuda externa y enfrentando a algo que a todas luces no podía vencer, no siendo solo un niño.
- Tranquilo, saldrás. - Me dice mientras se levanta para ir a la puerta.
- ¿A dónde vas? - le pregunto en voz baja pero casi en suplica.
- Atraeré su atención, cuando lo haga tu corre a la escalera y sal de aquí.
Parecía un plan sencillo. Si él corría a través del pasillo en círculos podría escapar también. Sin pensarlo demasiado sale y por el grito que pega se que la gárgola estaba mas cerca de la entrada de lo que el esperaba. Le escucho correr hasta el final del pasillo hasta que dejo de escuchar sus pasos y salgo de la habitación. Veo a ambos lados pero no hay nadie, así que me dirijo hacia las escaleras y veo bajar una luz morada desde los pisos superiores hasta los mas bajos adentrándose en las habitaciones.
Desde las escaleras podía ver las habitaciones y parte de los pasillos de los pisos bajos y lo que salia de aquellas habitaciones. Me observaron las cuencas vacías de sus ojos y sin un solo sonido proveniente de sus ya muertas cuerdas vocales corrieron hacia las escaleras. Podía contar cerca de cinco o seis muertos y al menos cuatro de ellos estaban ya corroídos hasta los huesos. Corrí nuevamente hacia el pasillo y me metí en una de las habitaciones y ocultándome tras una pequeña mesa observe por las persianas correr a aquellos muertos por el pasillo y uno se detuvo ante la puerta.
<Quiero despertar> me repetía constantemente, consciente de que aquello era un sueño pero incapaz de salir de el. El cadáver abrió la puerta y observo la habitación pero un sonido junto a un grito llamo su atención y se alejo corriendo.
Apenas salio de mi vista me levante y corrí a la puerta, corriendo por el pasillo rumbo a las escaleras, rogando no conseguirme otra cosa en el camino. Pero como muchas otras veces mis oraciones no eran escuchadas por dios. Apenas llegue a las escaleras una nube morada bajo rápidamente cubriendo todos los pisos, entrando en cada habitación y entonces aquellas puertas que permanecían cerradas se abrieron y de ellas cabezas calavericas miraban en mi dirección.
Un grito del pasillo donde estaba me hace voltear y ver a uno de mis acompañantes pelear por quitarse de encima a un cadáver mientras otros se acercaban peligrosamente a él. Corro para socorrerle y de una patada arrojo al cadáver unos metros destrozándolo. Armados de valor el compañero y yo peleamos para quitarnos aquellos cadáveres de encima y corremos a las escaleras solo para ver subir mas de ellos.
Son débiles, recuerdo pesar y aprovechando la altura arrojo una patada para empujarlos escaleras abajo. Alguien esta peleando también en el primer piso, parecen armados con espadas o bates. La nube morada nuevamente hace presencia y los cadáveres que había caído se levantan nuevamente y esta vez parece que la neblina les ha proporcionado espadas. Incluso parece haber un brillo tras sus ojos, puras ansias de matar.
- ¡Aquí! - Escucho gritar a los que estaban abajo - !rápido!, ¡baja!
Era un hombre y una mujer que nunca había visto, pero parecían estar ahí para sacarnos de aquel enrollo. Con una serie de golpes y patadas arrojan a los muertos a la recepción pero parece que ni esta caída es capaz de detenerlos. Pero al menos ya la escalera que tenia enfrente estaba despejada. Cuando la bajo escucho un grito arriba. Volteo y veo al líder del grupo agarrarse de algunos de los muertos que intenta bajar tras de mi.
- ¡Sal de aquí! - grita - ¡si tu sales todos salimos!
Los muertos parecen concentrarse en él y escucho su grito ahogado mientras unos los sostienen y otro pretende clavarle una espada mientras esta en el piso. Volteo la mirada y busco las escaleras para bajar pero veo subir a los dos extraños.
- ¡Por aquí no! - me agarran y me dirigen a el pasillo de aquel piso la mujer abriéndome espacio mientras el hombre pelea en la retaguardia.
Veo una ventana al final del pasillo y comprendo que esa es la única salida posible de aquel lugar. Entonces escucho el sonido peculiar que hace esa cosa que no es posible ver, un paso, dos pasos. <¿Dónde esta?> pienso y casi me paralizo del miedo. Pero la chica me empuja hacia el pasillo.
- ¡Corre! - me grita mientras voltea para cerrar el paso - ¡Corre!
Corro por el pasillo mientras tras de mi escucho un estruendo acompañado de un grito de dolor, el grito de un hombre siendo aplastado y el grito de una mujer que ha perdido a alguien y que sabe que no lograra salir de ahí con vida. Levanto la ventanilla y veo que estoy en el primer piso, tendré que saltar. La serie de sonidos estruendosos tras de mi me persuaden de hacerlo inmediatamente. caigo sobre una camioneta que reduce la distancia al piso y dirijo mi mirada al edificio. Sin creer que he logrado salir de ahí.
Respiro profundo y escucho el sonido de un choque. Veo que un camión de gasolina se ha estrellado justo en la calle en la que me encontraba bloqueado el paso. Gritos, muchos gritos provenientes de todas partes. Mi corazón nuevamente se acelera cuando veo que los muertos de aquella fabrica están saliendo por las ventanas, arrojándose sobre las personas y que la niebla morada esta cubriendo el cielo y levantando a aquellos que yacen sin vida.
<Despierta> Me vuelvo a decir con el corazón en la mano. <despierta> mientras veía a los caballeros de la muerte correr en mi dirección.
Fin. Lo que la oscuridad esconde.
Logré despertar sintiendo una envidia enorme al ver a mis hermanos dormir placenteramente y no me pueden culpar si llegue a sentir miedo cada vez que me tocaba dormir o por no sentir miedo al ver una película de terror.
Lo que la oscuridad esconde
- Es aquí. - Dice uno de mis tres acompañantes.
Estábamos en la esquina entre una calle transcurrida y una avenida principal y frente a nosotros estaba una especie de fabrica. Paredes marrones como de ladrillos, pero no se podía ver ninguna ventana excepto las del tercer piso y una gran puerta de latón cerrada que parecía dar al estacionamiento o un almacén. El edificio ocupaba toda la cuadra.
- Tal vez por la calle de atrás consigamos alguna entrada - dice alguien. (Lo siento, no recuerdo los nombres. Son tres niños los que me acompañan, pero yo no parecía muy interesado en detallarlos, como si los conociera de toda la vida)
Seguimos el consejo de nuestro amigo y notamos que a un costado había una entrada de ventilación.
- Tendremos que arrastrarnos por ahí.
Despegamos la ventanilla del conducto de aire y nos arrastramos por el unos cuatro metros hasta llegar a lo que parecía una recepción. Todo el edificio parecía estar abandonado.
- ¿Y ahora a donde vamos? - pregunto.
- Arriba - responde el que lideraba al grupo - se supone que debe estar en una de las habitaciones superiores.
- ¿Cómo sabremos que es? - pregunta otro.
- Para eso esta él. - Dice mirándome - nosotros no podemos verlo.
- Bueno -les digo en voz baja - tal vez deberían bajar la voz por que creo que tampoco pueden ver eso. - Digo señalando algo.
Frente a nosotros, habían unas escaleras eléctricas detenidas y se veían con claridad los pisos superiores y las escaleras que daban hacia ellos por que no había pisos sobre la recepción. En el tercer piso algo estaba volando sobre las escaleras y era grande, del tamaño de un hombre adulto y acababa de detenerse a mirar escaleras abajo.
- Puedo verlo. - dice en voz baja el líder.
- ¿Qué es? - pregunta otro
- Una gárgola tal vez.
- Parece hay alguien caminando entre los pisos. - dice alguien mas.
- No alguien, algo.
- Parece que en la oscuridad es fácil verlos. No hay que dejar que nos vean.
Caminamos despacio a las escaleras rogando que cuando llegáramos al segundo piso la gárgola ya no estuviera ahí. Deseo que se cumplió, pues justo al llegar al piso la gárgola bajo volando y se poso de espaldas a las escaleras dejándonos el paso abierto. Llegamos al tercer piso, pero no veíamos a nadie mas en el. Así que en vez de seguir subiendo algo me llamo fuertemente la atención así que le hice señas al grupo. Un pasillo largo llevaba hasta una puerta al final de un corredor frente a las escaleras que daban al cuarto piso.
Llegamos a la puerta y al entrar nos conseguimos con un espacio iluminado por velas y unas pocas lamparas. Parecía una biblioteca, tenia prácticamente seis metros cuadrados o mas. Las estanterías estaban pegadas a las paredes y dejaban varias mesas libres en el centro.
- ¿Qué es este lugar? - escucho decir a alguien.
- Esta aquí. Pero no se en que parte. - les digo.
Todo el grupo empieza a revisar todo el lugar, cada uno desde una esquina. Removemos los estantes y las mesas.
- No veo nada aquí que llame mi atención. ¿Estás seguro? - dice el líder.
- Se que está aquí, puedo sentirlo. Pero no se que...
Un golpe sordo se escucha en el pasillo. Una pisada tal vez, el eco reboto hasta la biblioteca como un estruendo. Un segundo golpe sordo, mas cerca que el anterior. El corazón casi se nos sale del susto.
- ¿Qué diablos es eso? - pregunta uno de los acompañantes en voz baja claramente aterrado. todos lo estábamos.
Un tercer paso. Mas cerca de la entrada, mas fuerte al resonar y como en sincronía todos vemos el estante que esta mas cerca de la puerta. Corren hasta él para usarlo para bloquear la puerta mientras que yo observo a todas las esquinas buscando algo, una pista de lo que fuera que fuimos a buscar.
El siguiente paso casi nos hace caer al piso. No solo el sonido fue ensordecedor, hizo vibrar el piso con tal fuerza que tiro libros de las estanterías. Los chicos se alejan de la puerta retrocediendo lentamente y con los ojos muy abiertos. Entonces veo en uno de los libros que están mas alejados salir una luz azulada. Corro hasta el cuando escucho un estruendo detrás de mi. Algo ha hecho volar la puerta que solo por ser de metal no se destrozo, pero la estantería que bloqueaba la puerta quedo hecha pedazos ante el enorme impacto. Tomo el libro y lo abro, dentro hay una fragmento de cristal que meto en un pequeño bolso que llevo. Volteo para decirle a mis compañeros que ya tengo el fragmento y ver que destrozo la puerta.
¿Saben que es el verdadero miedo? Miedo a lo desconocido, si te enfrentas a un monstruo al menos sabes que estas enfrentando. Nosotros no sabíamos que enfrentábamos, por que no había nada ahí y eso me dejo sin aliento. ¿Correr? ¿A donde? Por lo que sabíamos si corríamos a la puerta iríamos directo a la boca del lobo. No había dirección a la que huir por que no sabíamos donde estaba la cosa que tiro la puerta. Estábamos paralizados de terror y por irónico que eso fuera eso nos dio una posibilidad pues parecía que el tampoco podía vernos.
Un libro que estaba al borde de una estantería producto del golpe a la puerta termina por caer y de la pobre estantería solo quedaron astillas. El golpe fue tan rápido y tan violento que las mesas cercanas y las estanterías volaron por unos segundos. Aquel golpe nos trajo de vuelta en seco, corrimos tan rápido como nuestros pies nos lo permitieron saliendo de aquella habitación solo para escuchar el latido de las alas de la gárgola que subía desde el piso de abajo. Giramos sin pensar, corrimos a la izquierda por el único camino que nos quedaba.
Un pasillo oscuro con varias puestas que daban a habitaciones igual de oscuras. El pasillo era cuadrado por lo que irremediablemente al darle la vuelta llegaríamos a las escaleras, solo necesitábamos que la gárgola nos siguiera. Corrimos hasta el final del pasillo y sin darnos cuenta nos separamos y quedo con el líder en una de las habitaciones del centro.
- No nos siguió. - Dijo en voz baja refiriéndose a la gárgola.
- Quiero despertar. - Le digo.
- No puedes hacerlo aquí. Este lugar no te dejara.
- Lo se - le digo - lo intente en la biblioteca. No puedo despertar.
Oh, si, lo intente. Incluso ahí estaba intentado despertar. Enfocando todas mis fuerzas, rogando que alguien me despertará o que estuviera pegando gritos. Una alarma, la luz del sol. Pero nada de eso pasaría. Debía vivir mi pesadilla sin ayuda externa y enfrentando a algo que a todas luces no podía vencer, no siendo solo un niño.
- Tranquilo, saldrás. - Me dice mientras se levanta para ir a la puerta.
- ¿A dónde vas? - le pregunto en voz baja pero casi en suplica.
- Atraeré su atención, cuando lo haga tu corre a la escalera y sal de aquí.
Parecía un plan sencillo. Si él corría a través del pasillo en círculos podría escapar también. Sin pensarlo demasiado sale y por el grito que pega se que la gárgola estaba mas cerca de la entrada de lo que el esperaba. Le escucho correr hasta el final del pasillo hasta que dejo de escuchar sus pasos y salgo de la habitación. Veo a ambos lados pero no hay nadie, así que me dirijo hacia las escaleras y veo bajar una luz morada desde los pisos superiores hasta los mas bajos adentrándose en las habitaciones.
Desde las escaleras podía ver las habitaciones y parte de los pasillos de los pisos bajos y lo que salia de aquellas habitaciones. Me observaron las cuencas vacías de sus ojos y sin un solo sonido proveniente de sus ya muertas cuerdas vocales corrieron hacia las escaleras. Podía contar cerca de cinco o seis muertos y al menos cuatro de ellos estaban ya corroídos hasta los huesos. Corrí nuevamente hacia el pasillo y me metí en una de las habitaciones y ocultándome tras una pequeña mesa observe por las persianas correr a aquellos muertos por el pasillo y uno se detuvo ante la puerta.
<Quiero despertar> me repetía constantemente, consciente de que aquello era un sueño pero incapaz de salir de el. El cadáver abrió la puerta y observo la habitación pero un sonido junto a un grito llamo su atención y se alejo corriendo.
Apenas salio de mi vista me levante y corrí a la puerta, corriendo por el pasillo rumbo a las escaleras, rogando no conseguirme otra cosa en el camino. Pero como muchas otras veces mis oraciones no eran escuchadas por dios. Apenas llegue a las escaleras una nube morada bajo rápidamente cubriendo todos los pisos, entrando en cada habitación y entonces aquellas puertas que permanecían cerradas se abrieron y de ellas cabezas calavericas miraban en mi dirección.
Un grito del pasillo donde estaba me hace voltear y ver a uno de mis acompañantes pelear por quitarse de encima a un cadáver mientras otros se acercaban peligrosamente a él. Corro para socorrerle y de una patada arrojo al cadáver unos metros destrozándolo. Armados de valor el compañero y yo peleamos para quitarnos aquellos cadáveres de encima y corremos a las escaleras solo para ver subir mas de ellos.
Son débiles, recuerdo pesar y aprovechando la altura arrojo una patada para empujarlos escaleras abajo. Alguien esta peleando también en el primer piso, parecen armados con espadas o bates. La nube morada nuevamente hace presencia y los cadáveres que había caído se levantan nuevamente y esta vez parece que la neblina les ha proporcionado espadas. Incluso parece haber un brillo tras sus ojos, puras ansias de matar.
- ¡Aquí! - Escucho gritar a los que estaban abajo - !rápido!, ¡baja!
Era un hombre y una mujer que nunca había visto, pero parecían estar ahí para sacarnos de aquel enrollo. Con una serie de golpes y patadas arrojan a los muertos a la recepción pero parece que ni esta caída es capaz de detenerlos. Pero al menos ya la escalera que tenia enfrente estaba despejada. Cuando la bajo escucho un grito arriba. Volteo y veo al líder del grupo agarrarse de algunos de los muertos que intenta bajar tras de mi.
- ¡Sal de aquí! - grita - ¡si tu sales todos salimos!
Los muertos parecen concentrarse en él y escucho su grito ahogado mientras unos los sostienen y otro pretende clavarle una espada mientras esta en el piso. Volteo la mirada y busco las escaleras para bajar pero veo subir a los dos extraños.
- ¡Por aquí no! - me agarran y me dirigen a el pasillo de aquel piso la mujer abriéndome espacio mientras el hombre pelea en la retaguardia.
Veo una ventana al final del pasillo y comprendo que esa es la única salida posible de aquel lugar. Entonces escucho el sonido peculiar que hace esa cosa que no es posible ver, un paso, dos pasos. <¿Dónde esta?> pienso y casi me paralizo del miedo. Pero la chica me empuja hacia el pasillo.
- ¡Corre! - me grita mientras voltea para cerrar el paso - ¡Corre!
Corro por el pasillo mientras tras de mi escucho un estruendo acompañado de un grito de dolor, el grito de un hombre siendo aplastado y el grito de una mujer que ha perdido a alguien y que sabe que no lograra salir de ahí con vida. Levanto la ventanilla y veo que estoy en el primer piso, tendré que saltar. La serie de sonidos estruendosos tras de mi me persuaden de hacerlo inmediatamente. caigo sobre una camioneta que reduce la distancia al piso y dirijo mi mirada al edificio. Sin creer que he logrado salir de ahí.
Respiro profundo y escucho el sonido de un choque. Veo que un camión de gasolina se ha estrellado justo en la calle en la que me encontraba bloqueado el paso. Gritos, muchos gritos provenientes de todas partes. Mi corazón nuevamente se acelera cuando veo que los muertos de aquella fabrica están saliendo por las ventanas, arrojándose sobre las personas y que la niebla morada esta cubriendo el cielo y levantando a aquellos que yacen sin vida.
<Despierta> Me vuelvo a decir con el corazón en la mano. <despierta> mientras veía a los caballeros de la muerte correr en mi dirección.
Fin. Lo que la oscuridad esconde.
Logré despertar sintiendo una envidia enorme al ver a mis hermanos dormir placenteramente y no me pueden culpar si llegue a sentir miedo cada vez que me tocaba dormir o por no sentir miedo al ver una película de terror.
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