Hilos del destino: Una obra de dolor y tragedia.
Después de unas merecidas vacaciones vuelvo recargado de energía al trabajo. Y debo decir que aproveche al máximo ese tiempo para dormir como un desgraciado (es solo una expresión). ¡Ah! se supone que debía llegar lleno de energía y vitalidad ¿no?. Bueno, me gustaría decir eso, pero resulta que justo la última semana se volvió bastante tensa en ese lugar al que llamo mis sueños y sobre todo estas últimas noches. La noche justo antes de regresar al trabajo estaba algo ansioso por el regreso a trabajar y me costo dormir un poco, no eran ganas de trabajar sino una extraña sensación que no me dejaba conciliar el sueño y cuando por fin logre dormir esa sensación se fue conmigo. Un sueño que parecía un extraño repaso de la historia de la humanidad, un repaso que hiela la sangre de solo pensar en la remota posibilidad de que sea cierto.
¿Te imaginas que nuestros pasos sean demarcador por el destino? Tal vez nuestra historia ya este escrita, ¿pero que pasa si esa historia la escribe alguien más, alguien con un macabro gusto por el suspenso, el drama, la acción y el dolor? ¿Y qué tal si fueran mas de uno? Dicen que el aleteo de una mariposa puede causar desastres al otro lado del mundo, pero esa mariposa no es mas que una persona o un grupo de personas que pueden hacer que la historia cambie. Personas que tal vez para el resto de nosotros no sean mas que simples mortales, ¿Pero no son los mortales simples peones en el inmenso juego de ajedrez de unos cínicos dioses?
Hilos del destino: Una obra de dolor y tragedia.
Un largo viaje al pasado, confuso y difícil de entender inicialmente. Así inicio mi sueño, en el que era solo un espectador. ¿Grecia? ¿Roma? No estoy seguro, veo pasar a lo que era una sirvienta cerca de una mesa donde hay un jarrón que parecía valioso a los ojos de la dueña. Justo en ese momento, por alguna razón extraña, sin que la sirvienta toque siquiera la mesa este jarrón se cae al piso y se quiebra en mil pedazos. Un destino ha sido condenado, no, no solo uno sino el de miles. En su ira, la ama de la esclava arroja a esta al piso y hace que le propinen una golpisa que la lleva a la muerte y con ella miles de vidas que debieron haber llegado a este mundo se extinguen cambiando la historia que conocemos. En el aire se escucha una risa llena de crueldad y placer, y unos ojos que nadie puede ver pero que ellos saben exactamente que están haciendo.
Mi conciencia es arrastrada a otro lugar, tiempo desconocido, un desierto. Un niño sujeta las prendas de su padre mientras lo cruzan en medio de una tormenta de arena que a salido aparentemente de la nada. El le grita a su hijo para que se aferre a el mientras emprende el camino de vuelta a casa, mientras se tapan la cara y se esfuerzan por caminar para llegar a un lugar seguro. Al pequeño le entra arena en los ojos y se lleva la mano con la que aferraba a su padre a la cara, fue solo un segundo, segundo en el que sintió que su padre se había movido del lado derecho al izquierdo y tiro de su mano antes de soltarle nuevamente desviándolo del camino que llevaban. Intento ver nuevamente a su padre, pero no le hallaba.
Otro engranaje a sido movido, un pequeño movimiento y la historia ha cambiado. Se siente una presencia juguetona cerca pero esta se retira rápidamente hacia otro lugar, el juego apenas empieza.
Los saltos parecen al azar, diferente lugares y hechos, cosas simples en muchos de los casos. Retrasar a alguien que iba de camino a su trabajo y así evitar que conociera a cierta persona, salvar la vida de alguien que tendrá un nieto al que se hará que se case con alguien en especifico y el hijo sería alguien que cambiaría el curso de una nación, hundiéndola en algunos casos o convirtiéndola en una potencia en otros. Ningún paso era dado en falso, cuando ocurría un evento podía ver como se veía afectado inmediatamente el futuro, nuestro pasado, la historia.
- Deja de meterte en mis asuntos - escucho decir a una mujer.
Me encuentro en alguna ciudad de Europa, está destruida, parece que hay una guerra.
- !Oh! Vamos hija, lo estás haciendo mal. Así no será divertido, créeme.
- Pero es que la trama iba bien hasta ahora, por que me quitaste a esa persona. Sin el ellos no ganaran la guerra.
- Pero es que si la ganan el juego terminara antes, eso sería aburrido. - Dice una mujer que se ve joven, casi parece de la misma edad que su hija.
<<Deben estar entre los veinticinco y treinta años>> pienso. Algo me hace saber que aquello era la primero o la segunda guerra mundial. Veo nuevamente a las mujeres y la madre viste un vestido blanco que hace conjunto con su cabello recogido y una bufanda que parecía de algodón cubría su cuello, mientras su hija vestía de negro como su cabello que se encontraba recogido en trenzas, su traje era algo menos abrigado, pero también era un vestido que parecía de noche de gala.
- ¿Por qué? - reclama la hija - ¿sabes cuantas historias de tragedia pueden haber si ganan y dominan el mundo con su yugo?
- Hay mas tragedia en un mundo que cree que es libre hija - le responde la madre con una sonrisa maliciosa.
- No habrá otra como está - dice la hija con una voz ya algo resignada.
-¡Oh! si la habrá - dice la madre en tono emocionado, tono que parece entusiasmar a su hija - mira la historia - le dice mientras estirando su brazo hacia ella una brillo parece llenar los ojos de la hija.
- Si, ¡si! - dice esta emocionada y entonces sus ojos vuelve a su tono oscuro - hay que hacer algunos arreglos.
- Solo algunos dice su madre.
Mi conciencia fue arrastrada a otro tiempo, tal vez el presente. Veo a una pareja feliz, novios o esposos, viven juntos. Ambos de pelo negro y de aproximadamente un metro setenta. Es como ver varias imágenes al mismo tiempo, pero veo como una mujer se le acerca al hombre e intenta seducirlo, él la rechaza pero ella esta insistente y en su mirada se ve que la desea pero ama a su chica. Un evento esta por suceder, él esta esperando a su novia en un local, parece un café, ella esta a dos cuadras y la chica que intenta seducirlo esta a una cuadra no lo ha visto y el tiempo parece paralizarse.
Estoy en otro lugar, una estación de metro que me parece familiar pero no logro saber cual es entonces las veo, madre e hija.
- Ya estamos cerca - le dice la madre a su hija - solo nos faltan unas cosas mas.
- ¡Va a la perfección! - dice emocionada su hija - será mejor de lo que esperaba.
- ¡Te lo dije! debes prestarme más atención, ahora solo debes asegurarte que ese hombre deje a esa mujer.
- Es muy testarudo, no cede.
- No hace falta que ceda hija, los humanos se dejan llevar por lo que ven. Un pequeño empujón bastará.
- !Un pequeño empujón y será la mejor obra de dolor y tragedia! - dice emocionada la hija como si las vidas involucradas no importaran.
- Ve hija, es ahora el momento, yo haré una ultima jugada y todo estará en su lugar.
- Si - dice su hija que pega un pequeño brinco de emoción y parece dirigirse hacía la pareja que esta a varios kilómetros en un segundo humana y al otro parece desaparecer en el aire dejando un pequeño y efímero rastro de luz.
La madre voltea hacia la salida de la estación y da dos pasos antes de convertirse en un cuervo negro (irónico ya que viste de blanco) y sale volando al ras del suelo un par de cuadras antes de detenerse y volver a su forma humana da dos pasos y se dispone a voltear en mi dirección. Yo había estado justo detrás de ella todo ese tiempo y la sensación de alerta que me provoco el gesto e hizo despertar.
Fin. Hilos del destino: Una obra de dolor y tragedia.
En ese último recorrido logré dar con el lugar, mi tierra natal. Aunque es solo un sueño, me pregunto si existirá alguna mitología en la que dos mujeres, madre e hija jueguen con el destino de las personas como lo hacían estas y si es así solo me queda esperar que se trate del sueño de algún otro loco.
¿Te imaginas que nuestros pasos sean demarcador por el destino? Tal vez nuestra historia ya este escrita, ¿pero que pasa si esa historia la escribe alguien más, alguien con un macabro gusto por el suspenso, el drama, la acción y el dolor? ¿Y qué tal si fueran mas de uno? Dicen que el aleteo de una mariposa puede causar desastres al otro lado del mundo, pero esa mariposa no es mas que una persona o un grupo de personas que pueden hacer que la historia cambie. Personas que tal vez para el resto de nosotros no sean mas que simples mortales, ¿Pero no son los mortales simples peones en el inmenso juego de ajedrez de unos cínicos dioses?
Hilos del destino: Una obra de dolor y tragedia.
Un largo viaje al pasado, confuso y difícil de entender inicialmente. Así inicio mi sueño, en el que era solo un espectador. ¿Grecia? ¿Roma? No estoy seguro, veo pasar a lo que era una sirvienta cerca de una mesa donde hay un jarrón que parecía valioso a los ojos de la dueña. Justo en ese momento, por alguna razón extraña, sin que la sirvienta toque siquiera la mesa este jarrón se cae al piso y se quiebra en mil pedazos. Un destino ha sido condenado, no, no solo uno sino el de miles. En su ira, la ama de la esclava arroja a esta al piso y hace que le propinen una golpisa que la lleva a la muerte y con ella miles de vidas que debieron haber llegado a este mundo se extinguen cambiando la historia que conocemos. En el aire se escucha una risa llena de crueldad y placer, y unos ojos que nadie puede ver pero que ellos saben exactamente que están haciendo.
Mi conciencia es arrastrada a otro lugar, tiempo desconocido, un desierto. Un niño sujeta las prendas de su padre mientras lo cruzan en medio de una tormenta de arena que a salido aparentemente de la nada. El le grita a su hijo para que se aferre a el mientras emprende el camino de vuelta a casa, mientras se tapan la cara y se esfuerzan por caminar para llegar a un lugar seguro. Al pequeño le entra arena en los ojos y se lleva la mano con la que aferraba a su padre a la cara, fue solo un segundo, segundo en el que sintió que su padre se había movido del lado derecho al izquierdo y tiro de su mano antes de soltarle nuevamente desviándolo del camino que llevaban. Intento ver nuevamente a su padre, pero no le hallaba.
Otro engranaje a sido movido, un pequeño movimiento y la historia ha cambiado. Se siente una presencia juguetona cerca pero esta se retira rápidamente hacia otro lugar, el juego apenas empieza.
Los saltos parecen al azar, diferente lugares y hechos, cosas simples en muchos de los casos. Retrasar a alguien que iba de camino a su trabajo y así evitar que conociera a cierta persona, salvar la vida de alguien que tendrá un nieto al que se hará que se case con alguien en especifico y el hijo sería alguien que cambiaría el curso de una nación, hundiéndola en algunos casos o convirtiéndola en una potencia en otros. Ningún paso era dado en falso, cuando ocurría un evento podía ver como se veía afectado inmediatamente el futuro, nuestro pasado, la historia.
- Deja de meterte en mis asuntos - escucho decir a una mujer.
Me encuentro en alguna ciudad de Europa, está destruida, parece que hay una guerra.
- !Oh! Vamos hija, lo estás haciendo mal. Así no será divertido, créeme.
- Pero es que la trama iba bien hasta ahora, por que me quitaste a esa persona. Sin el ellos no ganaran la guerra.
- Pero es que si la ganan el juego terminara antes, eso sería aburrido. - Dice una mujer que se ve joven, casi parece de la misma edad que su hija.
<<Deben estar entre los veinticinco y treinta años>> pienso. Algo me hace saber que aquello era la primero o la segunda guerra mundial. Veo nuevamente a las mujeres y la madre viste un vestido blanco que hace conjunto con su cabello recogido y una bufanda que parecía de algodón cubría su cuello, mientras su hija vestía de negro como su cabello que se encontraba recogido en trenzas, su traje era algo menos abrigado, pero también era un vestido que parecía de noche de gala.
- ¿Por qué? - reclama la hija - ¿sabes cuantas historias de tragedia pueden haber si ganan y dominan el mundo con su yugo?
- Hay mas tragedia en un mundo que cree que es libre hija - le responde la madre con una sonrisa maliciosa.
- No habrá otra como está - dice la hija con una voz ya algo resignada.
-¡Oh! si la habrá - dice la madre en tono emocionado, tono que parece entusiasmar a su hija - mira la historia - le dice mientras estirando su brazo hacia ella una brillo parece llenar los ojos de la hija.
- Si, ¡si! - dice esta emocionada y entonces sus ojos vuelve a su tono oscuro - hay que hacer algunos arreglos.
- Solo algunos dice su madre.
Mi conciencia fue arrastrada a otro tiempo, tal vez el presente. Veo a una pareja feliz, novios o esposos, viven juntos. Ambos de pelo negro y de aproximadamente un metro setenta. Es como ver varias imágenes al mismo tiempo, pero veo como una mujer se le acerca al hombre e intenta seducirlo, él la rechaza pero ella esta insistente y en su mirada se ve que la desea pero ama a su chica. Un evento esta por suceder, él esta esperando a su novia en un local, parece un café, ella esta a dos cuadras y la chica que intenta seducirlo esta a una cuadra no lo ha visto y el tiempo parece paralizarse.
Estoy en otro lugar, una estación de metro que me parece familiar pero no logro saber cual es entonces las veo, madre e hija.
- Ya estamos cerca - le dice la madre a su hija - solo nos faltan unas cosas mas.
- ¡Va a la perfección! - dice emocionada su hija - será mejor de lo que esperaba.
- ¡Te lo dije! debes prestarme más atención, ahora solo debes asegurarte que ese hombre deje a esa mujer.
- Es muy testarudo, no cede.
- No hace falta que ceda hija, los humanos se dejan llevar por lo que ven. Un pequeño empujón bastará.
- !Un pequeño empujón y será la mejor obra de dolor y tragedia! - dice emocionada la hija como si las vidas involucradas no importaran.
- Ve hija, es ahora el momento, yo haré una ultima jugada y todo estará en su lugar.
- Si - dice su hija que pega un pequeño brinco de emoción y parece dirigirse hacía la pareja que esta a varios kilómetros en un segundo humana y al otro parece desaparecer en el aire dejando un pequeño y efímero rastro de luz.
La madre voltea hacia la salida de la estación y da dos pasos antes de convertirse en un cuervo negro (irónico ya que viste de blanco) y sale volando al ras del suelo un par de cuadras antes de detenerse y volver a su forma humana da dos pasos y se dispone a voltear en mi dirección. Yo había estado justo detrás de ella todo ese tiempo y la sensación de alerta que me provoco el gesto e hizo despertar.
Fin. Hilos del destino: Una obra de dolor y tragedia.
En ese último recorrido logré dar con el lugar, mi tierra natal. Aunque es solo un sueño, me pregunto si existirá alguna mitología en la que dos mujeres, madre e hija jueguen con el destino de las personas como lo hacían estas y si es así solo me queda esperar que se trate del sueño de algún otro loco.
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